Los robots de carga solucionan el problema de la falta de infraestructura y los costes de instalación

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El equipo se traslada a los vehículos y se activa mediante aplicaciones en los teléfonos móviles, de acuerdo a una publicación de AutoIndustria.

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Los edificios residenciales o comerciales antiguos representan un verdadero obstáculo para quienes desean tener un coche eléctrico. Instalar un cargador en el garaje del edificio, cuando existen, implica costes y aspectos técnicos que casi siempre hacen que la comodidad resulte inviable.

UN PROBLEMA COMPLICADO

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El problema es común a casi todos los mercados, incluido China, el más desarrollado en movilidad eléctrica. Incluso allí, donde los coches eléctricos y los híbridos enchufables dominan las calles y carreteras, existen regiones, ciudades, barrios o calles donde los residentes tienen que prescindir de ellos por falta de infraestructura de recarga.

Sin embargo, esta dificultad ya comienza a superarse gracias a una solución innovadora ofrecida por empresas de servicios, algunas creadas por los propios fabricantes de baterías. ¿Dónde? En China, por supuesto.

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No se trata de una revolución, sino de adaptar algo muy conocido entre los usuarios de teléfonos móviles: una batería externa. Por supuesto, con la capacidad de suministro de energía necesaria para cargar la batería de un coche.

El aspecto más innovador, de hecho, es que se trata, digamos, de una herramienta portátil. Un robot equipado con baterías que se desplaza por aparcamientos, garajes o incluso calles a petición del usuario mediante una aplicación móvil.]

LA DURACIÓN DE LA CARGA

Dependiendo del dispositivo, que puede tener baterías de diferentes capacidades, la carga puede tardar 1 hora o menos.

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Dado que no requiere una estructura de instalación ni siquiera un espacio de estacionamiento fijo, puede adoptarse en edificios residenciales, entornos comerciales e industriales, o garajes con limitaciones de infraestructura física o eléctrica que requieran adaptaciones y, en consecuencia, altas inversiones.

La empresa china CATL, líder mundial en baterías para vehículos eléctricos, es uno de los proveedores de servicios. Su cargador móvil Chargo ya se utiliza como alternativa en autopistas durante, por ejemplo, vacaciones y periodos en los que la demanda de recarga —y, por supuesto, de cargadores— es mucho mayor.