Transchaco Rally: Una aventura que se hizo costumbre
Por César Insfrán
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En sus inicios era solamente una aventura y luego en poco tiempo se convirtió en una tradición. Hoy, en 2025 el denominado Transchaco Rally cumple su edición número 50.
Cuándo Phillip Bell presentó su propuesta en los primeros años de la década del 70 nadie lo creía posible, pero luego lo imposible se hizo realidad.
A esta altura y pese a los muchos detractores que tuvo y sigue teniendo la prueba automovilística la misma sirvió para muchas cosas más que la de simplemente presentarlo como una simple carrera de autos.
UNA AVENTURA QUE SE HIZO COSTUMBRE

La cita anual, se hizo costumbre y a más de ser la primera que comenzó a llevar a miles de compatriotas a la región occidental, popularizó miles de zonas que quedaron marcadas con la sangre y la valentía del soldado paraguayo que la defendió en la contienda bélica de los años 1932 al 35.
Una gran parte de la juventud paraguaya hoy en día la conoce y ello gracias a la cita deportiva que lo hizo internar a picadas y senderos de la pasada guerra y una vez allí valorizo aún más el sacrificio de nuestros abuelos y padres que la defendieron con su vida.

Sus primeras ediciones se disputaron con autos rudimentarios, que nada tenían que ver con autos hechos para carreras. Eran simples autos de calle y el ingenio de sus conductores valió para vencer la que se denominaba en sus inicios como el “infierno verde” y que hoy en día es una parte importante del suelo nacional, en donde todo ya es posible, porque hasta allí ha llegado el desarrollo.
EL INGENIO DE LOS COMPETIDORES

Organizar las primeras pruebas no fueron fáciles. Sólo cruzar el río Paraguay era una aventura. No había puente Remanso y menos aún la actual ruta asfaltada llamada Transchaco.
El ingenio de los primeros competidores era inigualable. Los tramos eran largos y los participantes debían ir muñidos de mucho combustible. No existían estaciones de servicios para reaprovisionamiento y la organización sólo ponía combustible en la cabecera de la carrera a final e inicio de cada etapa.

En aquellos tiempos no había aún los bidones de plásticos que hoy en día utilizamos para llevar combustibles extras y los tanques de los autos eran pequeños y estaban expuestos a las roturas. Los competidores marcaron historia con sus ingenios de manera a superar los obstáculos a tal punto que muchos de ellos hasta transportaban sus gasolinas en las denominadas damajuanas de vidrios con el temor a que estas se rompiesen con el traqueteo de los caminos.
Nadie en los inicios creyó posible vencer tan fácilmente al Chaco. Sin embargo, el paraguayo es tan particular e ingenioso para superar cualquier tipo de vicisitudes.

A los problemas de llevar combustibles extras se sumaban la de llevar igualmente agua para el consumo y hasta alimentos, porque cuándo uno quedaba por las picadas no sabía cuándo iba a salir de vuelta a las zonas más pobladas y hasta estaba expuesto a los ataques de los animales salvajes.
Así nació el Rally del Chaco, que con el tiempo se hizo costumbre y es actualmente la prueba de autos más tradicional del continente, a más de servir en su momento para ubicar a Paraguay en las páginas deportivas de autos más famosas del mundo.
NADA ES FÁCIL EN ESTA PRUEBA

Los años han pasado. Todo ha ido para adelante. La evolución de los autos con las nuevas tecnologías ha facilitado hoy en día doblegar al difícil suelo, pero nada es aún tan fácil para ganar un Rally del Chaco se debe seguir haciendo casi un 80 por ciento en los talleres y el resto completarlo con el ingenio de piloto, copiloto y el equipo de asistencias.

Siempre los paraguayos fueron sus ganadores y eso pese a que vinieron ya a lo largo de sus historia figuras de primer orden en materia de pilotos y espero que lo detractores no me salgan con aquellas historias de troncos puestos a propósito en los caminos de algunos competidores, la de los famosos acortes de tramos por algunos sectores no determinados o de una famosa historia que le cargaron un competidor nafta con ácido en su tanque.
El Rally del Chaco tiene su historia y lo seguirá teniendo, porque no hay otra carrera de autos que consagre a un piloto nacional como lo hace esta cita. El sólo hecho de vencer al suelo chaqueño completando la carrera y más aún la de triunfar y disfrutarlo es inigualable.
