El Rally Paraguayo llega a su gran sueño, una fecha del Mundial
Por César Insfrán (*)
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El automovilismo deportivo de Paraguay está a punto de cumplir uno de sus grandes sueños este fin de agosto del 2025.
La especialidad de Rally, la de mayor suceso en el país y que ocupa la segunda plaza en el rubro de popularidad deportiva, llega a su cúspide con la disputa de la 10ma prueba del Campeonato Mundial de la actual temporada el WRC Rally del Paraguay.
La historia de esta pasión paraguaya comenzó un 26 de septiembre del año 1971 cuándo se daba la partida de la primera edición del Transchaco Rally, la máxima prueba del país.

LA IDEA DE UN CIUDADANO INGLÉS
La competencia subía a la cartelera deportiva guaraní, gracias a una iniciativa del el ciudadano inglés, Philip Bell.
Desde la plaza Uruguaya, ubicada en el centro de la ciudad de Asunción se daba la partida de forma simbólica de la prueba que buscaba marcar presencia nacional en la Región Occidental del país, ocupada casi sólo en aquellos tiempos por colonos alemanes y canadienses en el centro de su gran extensión y que en aquellos tiempos era conocido como “el infierno verde”.
De la prueba tomaron parte un grupo de apasionados deportistas que se lanzaban a superar un recorrido de más de 2.000 kilómetros de caminos y senderos, en donde superar sólo metros era un desafío. Esto en condiciones de piso seco o húmedo.
Los autos eran de calle. Nada que ver con los hoy en día ponen en las pistas de carrera las matrices automovilísticas.

EL INGENIO DE MECÁNICOS NACIONALES
Para ello apareció el ingenio de los profesionales mecánicos paraguayos que hicieron maravillas para preparar unidades que cumplan con los requerimientos de superar la tarea de superar las exigencias de un terreno desértico, muy similar al Rally Safari de Kenia, que fue la idea de Bell y que tampoco nada tiene que envidiar al Rally Raid del Dakar.
Esa noche del día 26 de septiembre, la concurrencia era interesante en la zona de la rampa de largada y las calles laterales a la plaza uruguaya en donde también se encontraban autoridades nacionales.
La partida de cada unidad era una celebración y no quedaban dudas de que nacía una prueba que tendría que repetirse, para muchos incluso antes de un año, pero que finalmente se dio para cada mes de septiembre u octubre.
La mayoría de los participantes ya llegaban con el precedente de haber tomado parte de alguna prueba de regularidad o de las competencia de pista que en aquellos tiempos tenía su centro en la zona de Villa Morra, allí donde hoy encontramos el Shopping del Sol.

EL TACPY, ORGANIZADOR DE LA CARRERA
La organización de la carrera corría por cuenta del Touring y Automóvil Club Paraguayo (TACPy), que ya en aquellos tiempos se aprestaba a cumplir 50 años de vida y tenía en sus filas a dirigentes con muchas ideas.
Una de sus recomendaciones era la de cada auto llevara a su piloto, un navegante y un acompañante además combustible a bordo, alimentos y por supuesto mucha agua para la hidratación, el factor más que importante en ese suelo, en donde las altas temperaturas son la constante.
Además, era también necesario ir munido de un arma para ser utilizado en caso del ataque de los animales salvajes que aun en esos tiempos eran los principales habitantes de la región Occidental o Chaco Paraguayo.
La tarea de puesta a punto para el desarrollo de la carrera fue intensa, primero en la búsqueda del trazado inicial, la que se realizó con un equipo de dirigentes como Víctor Muñoz Altimira y Víctor Rubén Dumot, quienes fueron los principales impulsores de esta competencia.

ELABORAR SU TRAZADO FUE OTRO DESAFÍO
Estos fueron acompañados por otros aventureros que luego se convirtieron en pilotos y también desafiaron al Chaco con algunos vehículos algunos ya con el sistema de tracción total y otras que por su dureza podían superar todos los obstáculos de zonas arenosas y complicadas.
Allí estaban un Willy, una Land Rover y una Volkswagen Kombi. Algunos de ellos no completaron el recorrido y quedaron por problemas mecánicos, pero se hizo la “hoja de ruta”.
En la delegación también ya estuvo el señor Darío González Palacios, un apasionado de la cinematografía, quien munido de aquellos equipos gigantes de estos tiempos se convirtió en un testigo más que importante para conocer detalles fílmicos de esta aventura que nacía y cuya proyección nadie aún lo media en aquellos tiempos.
La primera prueba admitió la presencia de dos categorías de autos, la Categoría A, que reunía a vehículos equipados con motores de hasta 1.300 cilindradas y la Categoría B a los de más de 1.300 c.c.

UN INICIO CON EL PIE DERECHO
La primera edición fue exitosa y dejó las bases para su continuidad. El ser ganador de este desafío era una meta deseada desde ese tiempo hasta hoy cuando cumple 50 años de vida.
La carrera se desarrolló con el sistema de promedio impuesto que actualmente se utiliza en las pruebas de Sport&Clásicos en todo el mundo.
El sólo hecho de pisar la región Occidental ya era una aventura. Pasar el río Paraguay para estar en el Chaco, se hacía en balsa y no como hoy por el Puente Remanso que une a las dos regiones de este país.
Saliendo de Asunción, el trazado asfáltico solo llegaba hasta las inmediaciones del Jardín Botánico.
Para todos los que estuvieron en esa primera experiencia no hay hechos que no se puedan comentar. Todos pusieron su grano de arena para la elaboración de publicaciones con el relato de historias increíbles.

Esta primera edición tenía premios en efectivo para los mejores, que de ninguna forma cubrían los costos de preparación y participación en la carrera.
De igual forma, se instituyó un trofeo muy valioso denominado “Dunhill”, como la marca de cigarrillos de procedencia inglesa, cuyo aporte fue muy importante para el nacimiento de la prueba.
Este trofeo fue instituido para aquel piloto que la ganará de forma consecutiva en tres oportunidades o 5 de forma alternada. Hasta ahora, un piloto y dos navegantes se han adjudicado este logro.
Aquel 26 de septiembre fue inolvidable y el punto de partida para una pasión guaraní que no tiene límites. El Rally del Chaco marcó el nacimiento de un imán sin límites para miles y miles de aficionados que en cada año de su disputa lo tienen como su mejor relax.
El TransChaco Rally es una marca registrada en Paraguay y gracias a la dirigencia nacional se han dado pruebas previas hoy ya tradicionales en todo el mundo como las Pruebas de Clasificación que ya se iniciaron en el país en 1973.

CADA AÑO, OTRA HISTORIA
El Chaco es muy particular y cautivante. Desde la década del 70 hasta ahora. Cada año es una nueva historia.
Ahora, que llega a su medio siglo de vida, atrás ya quedaron muchos de sus primeros gestores, pero la aventura continúa, a tal punto de convertirse en la prueba de autos más tradicional de Latinoamérica.
…Y no digamos que ahora es más fácil que antes. Cada edición o cada año es un desafío, en donde las dificultades están a la vuelta de la esquina.
Nadie de lo que ha competido podría decir que se fue simplemente a dar un paseo por el Chaco. Los problemas de los fierros o de cualquier otro tipo de situaciones siempre están presentes.
Ahora, aunque los tiempos cambiaron y todo parece más fácil ante el avance de la tecnología se deben sumar peripecias extras para superar y ganar al Chaco. A tal punto que se sostiene que el propio Chaco elige casi siempre a sus vencedores.

Pasarán quizás otros 50 años más para decir voy a pegar una vuelta al escenario de la prueba más difícil del mundo y regresar con los laureles del triunfo.
El Chaco es y será siempre un territorio muy especial para los competidores de autos de Paraguay, en donde el rally es la pasión nacional y aquel piloto que no la gane no tendrá su examen final aprobado.
Algún día se sabrá porque el imán chaqueño es muy especial y cautivante. Se llegó al año 50 y ojalá que la aventura no pare, pese al avance del desarrollo de esa zona inhóspita del sueño nacional.

ITAPÚA, UNA BASE SÓLIDA PARA EL RALLY NACIONAL
Tras las primeras aventuras que fue creciendo año a año y se dio luego la apertura de los Campeonatos Nacionales de Rally, que en la década de los 80 tuvo un desarrollo muy sólido, siempre con la organización de la ADN (Autoridad Deportiva Nacional en el rubro motor), el Touring y Automóvil Club Paraguayo (TACPy) y con el gran aporte de un dirigente que dejó su marca, Vicente Eduardo Pallarés, como presidente del Centro Paraguayo de Volantes (CPV).
Varias regiones del país fueron escenarios de pruebas inolvidables, pero el Departamento de Itapúa pasó a ocupar un lugar privilegiado con sus pruebas denominada Rally Trans Itapúa, que hoy en día es una de las principales de cada temporada y se ha convertido en la base privilegiada para las pruebas del Campeonato Sudamericano FIA/CODASUR.
Allí y hace más de 10 años, a iniciativa del Círculo Encarnaceno de Volantes (CEV), que nació con directivos locales y el apoyo del recordado piloto Luis Silguero se lanzó la idea de pelear por ganar una prueba del Campeonato Mundial de Rally, teniendo en cuenta los caminos de la región y la infraestructura de la capital departamental, la ciudad de Encarnación.

Su lanzamiento oficial se iba a dar ya hace unos años, pero la pandemia del covid 19 lo dejo trunco y luego ya el año pasado a iniciativa del piloto Gustavo Saba Rodríguez sentó las bases sólidas para su arribo con contactos directos con el superior Gobierno.
El Presidente de la República, Santiago Peña hizo suya la iniciativa y conformó un equipo de trabajo que llevó adelante toda esta gigante organización que hace posible hacer figurar el nombre de Paraguay en la máxima categoría de las pruebas de carretera.
Ahora, ya la presencia del Mundial es un hecho, pero valga esta pequeña historia de cómo nació la pasión nacional por el rally a la espera de su máxima categoría que dejará un antes y un después del deporte motor nacional.

EL RALLY CONTARÁ CON 48 TRIPULACIONES
Paraguay vivirá un evento histórico entre el 28 y el 31 de agosto con el WRC Rally del Paraguay, válido por la décima fecha del Campeonato Mundial de Rally de la FIA (WRC). En su debut en el calendario mundial, el país recibirá a 48 tripulaciones, lo que marca un debut de ensueño en la competición internacional de rally más prestigiosa.
El evento se llevará a cabo en las carreteras del departamento de Itapúa, con Encarnación como epicentro. Serán 333 kilómetros de tramos especiales de grava, distribuidos en tres días de intensa competencia en carreteras técnicas y rápidas, caracterizadas por la tradicional tierra roja de la región.

La categoría principal, compuesta por coches de Rally1, contará con 10 vehículos, incluyendo cinco Toyota GR Yaris Rally1, lo que convierte al fabricante japonés en la presencia más destacada de este evento. El Toyota Gazoo Racing WRT, con sede en Finlandia, llegará a Paraguay con una alineación de primer nivel compuesta por Elfyn Evans, Kalle Rovanperä, Sébastien Ogier y Takamoto Katsuta, mientras que Sami Pajari representará al equipo secundario Toyota Gazoo Racing WRT2.
Hyundai Shell Mobis WRT, con sede en Alemania, alineará a Thierry Neuville (actual campeón del mundo), Ott Tänak y Adrien Fourmaux, todos con el i20 N Rally1. M-Sport Ford WRT estará presente con sus Puma Rally1, pilotados por Grégoire Munster y Joshua McErlean.

LOS AUTOS DEL RALLY2 Y LOS PARAGUAYOS
En los coches de Rally2, donde se compiten por el WRC2 y el WRC2 Challenger, hay 29 duplas inscritas, entre las que hay pilotos internacionales como Oliver Solberg, Gus Greensmith y Yohan Rossel.
El talento local también tendrá una fuerte presencia, con nombres como Diego Domínguez Jr. (vigente campeón del WRC3), Fabrizio Zaldívar (bicampeón FIA-CODASUR) y Agustín Alonso (último campeón Nacional de Paraguay).
Los coches Rally3, reservados al campeonato WRC3, debutarán en el país con seis unidades del Ford Fiesta Rally3, mientras que la clase RC4 contará con tres vehículos Peugeot 208, un modelo muy utilizado en el sector de los monoruedas a nivel global.
Con este evento, Paraguay se une oficialmente al calendario del WRC, compartiendo protagonismo continental con Chile, que albergará la competición dos semanas después.
Además, el país es una de las dos nuevas sedes que se añadirán en 2025, junto con Arabia Saudita, lo que confirma el auge del rally con la llegada de nuevos destinos.
(*) César Insfrán, el autor de esta nota comenzó a vivir la historia del Rally Nacional con la primera edición del Transchaco, siendo integrante de la corresponsalía de la Agencia Española EFE de noticias en Asunción. Con posterioridad estuvo en el diario Última Hora durante 42 años en donde fue uno de los creadores del primer suplemento motor del país denominado Motorama.
