Una historia de Mick Doohan
Hay objetos que cuentan una historia completa, y unas botas de carrera con velcro en lugar de cordones son una de ellas: las que usó Mick Doohan en su regreso al Mundial 500cc en el GP de Brasil de 1992, apenas ocho semanas después de un accidente que estuvo a un paso de costarle la pierna derecha.
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Todo empezó en los entrenamientos del GP de Holanda en Assen, el 26 de junio de 1992: Doohan, que llegaba a la cita con cinco victorias y dos segundos puestos en las primeras siete carreras del año y una ventaja de 53 puntos sobre Kevin Schwantz, sufrió una doble fractura de tibia y fíbula en la pierna derecha. La operación inicial en un hospital de Assen se complicó con una hemorragia que puso en riesgo la extremidad; fue Schwantz, internado en el mismo hospital por sus propias lesiones, quien dio la voz de alarma y llamó al doctor Claudio Costa, de la Clínica Móvil del paddock. Costa trasladó a Doohan a Italia en avión privado y aplicó una técnica extrema para salvar la pierna: unió temporalmente la extremidad sana a la lesionada durante catorce días para mantener el riego sanguíneo, combinado con sesiones diarias en cámara hiperbárica en Ravena. Dos meses después, con una ventaja de 22 puntos en el campeonato, Doohan se presentó en el GP de Brasil en Interlagos. Como la pierna seguía vendada e hinchada, sus botas GAERNE fueron fabricadas a medida con cierres de velcro en lugar de los broches habituales: la única forma de poder calzarse. El propio piloto reconoció después que no tenía sensibilidad desde la rodilla hacia abajo, así que el pie se le salía del estribo sin que lo notara.
Aquel fin de semana -clasificó 14° y terminó 12° sin puntuar, mientras Wayne Rainey ganaba la carrera y recortaba la diferencia de 22 a solo 2 puntos- terminó costándole el título de 1992. Pero la secuela permanente en su pierna derecha llevó, ya en 1993, a una solución mucho más duradera: un freno trasero accionado con el pulgar izquierdo, desarrollado con Brembo, que se convirtió en estándar entre los pilotos de élite y que Doohan usó para encadenar cinco títulos consecutivos entre 1994 y 1998, apenas dos años después de que los médicos holandeses hablaran de amputación. (RG).
