Red Bull y Renault terminan de mala manera su gran relación

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La Organización Red Bull y su equipo principal, Aston Martin Red Bull Racing, se aprestan para terminar su larga relación con la empresa Renault Sport Racing en medio de un clima turbulento en el cual ambas partes no han dudado en recurrir a los medios para fijar sus respectivas posiciones dentro de lo que ya se perfila como uno de los más agrios divorcios en la historia reciente del Campeonato del Mundo de Fórmula 1.

En el Gran Premio de Hungría del pasado fin de semana, miembros del equipo Red Bull Racing como el piloto holandés Max Verstappen y el Director General, Christian Horner, expresaron duros conceptos en consecuencia con una nueva avería de la unidad de potencia francesa.

“Te gastas una fortuna en motores y luego resulta que estos no sirven…”, se quejaron públicamente desde Red Bull después que Max Verstappen tuvo que abandonar la prueba tras dar apenas 6 vueltas.

La posición de Renault fue expresada por el Director General de Renault Sport Racing, Cyril Abiteboul, quien sugirió que el equipo austríaco no está ciñéndose a las exigencias del propulsor en aspectos como la refrigeración, la disipación del calor y la calibración de sus especificaciones con las del combustible y los lubricantes usados en éste (que suministra un proveedor diferente al usado por Renault en su equipo oficial).

A través de medios franceses, Abiteboul afirmó: “Desde el año 2015 (N.d.R. cuando Carlos Ghosn ordenó la culminación de la sociedad con Red Bull en respuesta a los fuertes cuestionamientos públicos de estos) hemos dejado de escuchar lo que dicen (a través de la prensa). Ellos tendrán un nuevo proveedor que les dará dinero a cambio de que usen sus motores, pero por lo que respecta a nosotros, ya no tenemos más nada que decir y no queremos saber más de ellos…”

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Renault y Red Bull suscribieron una sociedad hace 12 temporadas, en 2006, en la cual los austríacos pusieron su gran capacidad para desarrollar chasis y aerodinámica, mientras los franceses aportaron su reconocida sapiencia en materia de tren de mando. La alianza no tardó en expresar su gran potencial, reportando cuatro títulos y dos subtítulos mundiales de Constructores entre 2009 y 2014, así como cuatro títulos y un subtítulo de Pilotos (con Sebastian Vettel) en ese mismo período.

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La dote de Renault fue un motor que sin ser el más potente de la categoría, ofrecía niveles de fiabilidad, facilidad de uso, erogación y consumos que le convirtieron en la opción más homogénea y sólida en el marco de la reglamentación de motores V8 de 2.4 litros. Pero luego Renault no pudo disponer de tantos recursos como las empresas Ferrari y Mercedes-Benz Motorsport para crear una unidad de potencia turbo híbrida como las que impuso el Reglamento a partir de 2014.

En los tiempos del motor V8, Renault ofreció a Red Bull una ayuda sustancial que permitió a los austríacos aprovechar al máximo la posibilidad de usar el humo de los escapes con intención aerodinámica, lo cual fue fundamental para conseguir tantos éxitos. Sin embargo, cuando Renault necesitó tiempo y apoyo a fin de fortalecer su unidad de potencia Energy, Red Bull no mostró el mismo nivel de integración y en vez de ejercer el rol de socio colaborador, se convirtió en un cliente exigente e incómodo que optó por usar los medios de comunicación para presionar a un socio al cual trató como un proveedor y al cual responsabilizó en exclusiva por la falta de resultados.

Renault nunca recibió el debido crédito público de Red Bull en la época de victorias y acabó exasperándose en el 2015 con la posición asumida por su partner austríaco, que ese año prefirió arreciar en sus críticas públicas, hasta que el propio Carlos Ghosn, máximo líder de la alianza mundial Renault Nissan, decretó el final de la sociedad en septiembre de ese año.

Un aspecto crítico en la relación Red Bull-Renault tuvo que ver con la situación surgida en el 2015, cuando los franceses se vieron obligados a recuperar el control de su antiguo equipo de F-1 luego que los entonces propietarios mayoritarios (el consorcio Genii Capital) no pudieron afrontar el fuerte nivel de endeudamiento. Ello generó en Red Bull el temor a que los franceses se dispersaran y a la larga dieran más atención a su propio equipo.

A finales del 2015, luego que Red Bull intentó sin éxito encontrar un nuevo socio motorista, se llegó a un nuevo acuerdo bajo el cual Renault se convertía en proveedor, otorgando unidades de potencia en iguales especificaciones que las del equipo oficial. Con ellas Red Bull Racing ha conseguido buenos resultados y ha ganado carreras en el 2017 y el 2018, pero sus expectativas no han sido cumplidas, por lo cual consideran que Honda podría ser ese socio que andan buscando. (Flash del Motor).

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