La lubricación del motor a bajas temperaturas requiere tecnología y la elección correcta.
Los aceites base sintéticos y los aditivos estabilizadores garantizan fluidez y protección incluso en condiciones extremas, especialmente los lubricantes 0W20.
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El frío intenso siempre ha supuesto un reto para el rendimiento del motor, especialmente durante los arranques en frío. A medida que bajan las temperaturas, aumenta la viscosidad del lubricante, lo que puede causar un desgaste significativo en los componentes internos y, en casos extremos, incluso impedir el arranque del motor. La buena noticia es que esta situación se ha superado, siempre que se utilice el lubricante adecuado.
Hasta la popularización de los aceites multigrado, los cambios estacionales de lubricante eran habituales, sustituyéndolos por versiones más fluidas en invierno, con un punto de congelación más bajo. Esta práctica ha quedado obsoleta con el avance de los aceites base sintéticos y la evolución de los paquetes de aditivos, capaces de mantener la fluidez y proteger el motor incluso en temperaturas extremas bajo cero.
ADITIVOS ESTABILIZADORES

Según Vinicius Alberti, gerente regional de Valvoline, los lubricantes actuales incorporan aditivos estabilizadores del índice de viscosidad (IV), que preservan la capacidad de flujo incluso con cambios bruscos de temperatura. “Además, las bases sintéticas ofrecen estabilidad térmica y prolongan la vida útil del paquete de aditivos, garantizando un rendimiento constante incluso en condiciones severas”, explica.
Un parámetro clave en este contexto es el punto de fluidez o punto de congelación. Un lubricante 0W, por ejemplo, puede mantener su rendimiento hasta -39 °C, mientras que un aceite mineral 20W tiene un límite de alrededor de -24 °C. Esto hace que los lubricantes 0W20 sean los más adecuados para su uso en regiones frías o aplicaciones que requieren arranques en frío con mayor protección.
“El arranque es el momento más crítico para el desgaste, ya que gran parte del lubricante aún se encuentra en el cárter”, explica Alberti. “Cuanto más fluido sea el aceite, más rápido llega a las partes altas del motor, reduciendo la fricción e incluso contribuyendo a un menor consumo de combustible”.
Aunque diseñados para climas severos, los lubricantes 0W20 se han vuelto cada vez más populares en el mercado brasileño, a la par de la evolución de los motores modernos: más pequeños, más potentes y técnicamente más exigentes. Sin embargo, se recomienda seguir siempre las especificaciones del manual del fabricante, que consideran las condiciones de funcionamiento y el diseño de cada motor.
TOMAR PRECAUCIONES

También es necesario tomar precauciones adicionales de almacenamiento, especialmente en talleres y flotas. “Los bidones no deben dejarse abiertos ni expuestos a la intemperie, y es importante respetar la fecha de caducidad de cada producto”, enfatiza el especialista.
Como ejemplo de una solución disponible, Valvoline ofrece en Brasil lubricantes diseñados para estas condiciones, como el 0W20, disponible en las líneas Advanced y Premium Protection. Con tecnología basada en IVs y bases 100% sintéticas, los productos se adaptan a las necesidades de los motores modernos y están preparados para soportar tanto arranques en frío como altas temperaturas de funcionamiento.
