La escapada de Jackie Stewart
En un sábado abrasador en Monza, Jochen Rindt marcó la pole con su Lotus-Ford, aunque menos de un segundo separó a los cinco primeros clasificados, incluido Jackie Stewart en la tercera plaza.
Recibí las noticias en tu celular: Canal de WhatsApp Motorpy
Stewart se coló entre Rindt y Denny Hulme ya en la primera vuelta, pero lo que siguió fue una batalla feroz, con hasta siete monoplazas rodando prácticamente pegados; tras 20 giros, apenas tres segundos y medio separaban a todo ese grupo. John Surtees sufrió un susto cuando el escape de Graham Hill se desprendió y lo golpeó en la cabeza, aunque el daño real llegó por el motor.
Su compañero en BRM, Jackie Oliver, también tuvo que parar en boxes tras soltársele el extintor.
El liderato cambió de manos una y otra vez entre los siete punteros hasta que Stewart tomó el mando en la vuelta 23. Desde ahí, Hill remontaba con fuerza como principal amenaza, mientras Rindt, Bruce McLaren y Piers Courage se mantenían a la par. Jean-Pierre Beltoise, con su Matra, se abrió paso hasta el segundo puesto cuando el Lotus de Hill se detuvo en la vuelta 64. “El auto de Stewart era demasiado rápido, nunca pude adelantarlo”, reconoció Hill con resignación.
En la vuelta final, ante 100.000 espectadores, Stewart, Beltoise, Rindt y McLaren rodaron casi inseparables. Beltoise lideró a la salida de la Parabolica, pero eso le dio rebufo a Stewart y Rindt; en la recta final, Stewart se impuso por apenas ocho centésimas en la que se consideró una de las batallas de Gran Premio más emocionantes vistas hasta entonces, con solo 0,19 segundos entre los cuatro primeros.
“Quería ganar de la forma más convincente posible; tuvimos una lucha fantástica y me siento agotado, pero no podría estar más feliz”, declaró el nuevo campeón.
La fiesta no terminó en la pista: los aficionados invadieron el circuito y Stewart y su esposa debieron escapar de Monza por la ventana de un baño, escondiéndose en el camión de Dunlop para poder salir del predio. (RG).
