La arquitectura de diagnóstico que impulsa la plataforma de software de próxima generación de GM

Compartí este artículo!

Por Laryssa Hulcio y Stephen Harber, Director General de Marketing de Talentos

Recibí las noticias en tu celular: Canal de WhatsApp Motorpy

Al pulsar el botón de arranque de un vehículo GM, miles de sistemas se activan. Kevin Cochran ayuda a garantizar que todos funcionen correctamente.

banner

Como arquitecto de diagnóstico con sede en la oficina de GM en Oshawa, da forma a la arquitectura invisible que ayuda a promover la confiabilidad y la seguridad del vehículo.

Los vehículos modernos son tanto redes de computadoras como máquinas. Con sistemas avanzados de asistencia al conductor, plataformas de infoentretenimiento y propulsión eléctrica, todos ellos basados en unidades de computación de alto rendimiento, el diagnóstico nunca ha sido tan esencial ni tan complejo.

LA ARQUITECTURA DETRÁS DE NUESTRA PLATAFORMA DE SOFTWARE

Para Cochran, esa complejidad es donde comienza el desafío. Su trabajo respalda la plataforma de software de última generación de GM, diseñada para brindar innovación continua a los clientes mediante actualizaciones inalámbricas, experiencias similares a las de una aplicación y servicios en la nube.

El sistema computacional central de GM puede brindar a los vehículos la capacidad de evolucionar mucho después de salir de la fábrica, agregando potencialmente nuevas características y mejorando el rendimiento.

“El diagnóstico es una de las partes más antiguas de la ingeniería automotriz”, afirma Cochran. “Tenemos un reglamento que se ha perfeccionado durante décadas, pero al aplicarlo a sistemas autónomos o de infoentretenimiento, esas viejas reglas no siempre encajan”.

banner

La función de Cochran es conectar las prácticas automotrices probadas con la realidad en constante evolución de los vehículos definidos por software. A medida que los vehículos se vuelven más conectados, electrificados y automatizados, los sistemas que los mantienen funcionando de forma segura también deben evolucionar.

“Hay que conocer las reglas al dedillo: qué conservar, qué reescribir y qué descartar por completo”, explica. “Ese equilibrio entre innovación y responsabilidad es lo que hace que el trabajo sea emocionante”.

Publicidad
Diesa

DISEÑO DE SISTEMAS QUE SIMPLEMENTE FUNCIONAN

El diagnóstico puede no ser la parte más llamativa de un vehículo, pero es una de las más importantes. El equipo de Cochran da soporte a algunas de las unidades de control electrónico (ECU) más complejas de la gama GM: las que gestionan todo, desde las funciones de los vehículos autónomos hasta los sistemas de infoentretenimiento y seguridad.

A pesar de esa complejidad, estos sistemas están diseñados y validados para cumplir con los rigurosos objetivos de calidad y fiabilidad de GM. «Dada la complejidad de los vehículos autónomos en nuestros vehículos Super Cruise, nuestro rendimiento de diagnóstico ha sido excelente. Hemos observado indicios de impactos positivos en los plazos de lanzamiento o en la experiencia del cliente, y en nuestras pruebas y observaciones, los sistemas funcionaron de forma fiable cuando se utilizaron según lo previsto».

Ese enfoque en la robustez es una de las formas en que GM busca diferenciar sus vehículos en la conducción real. “Por experiencia propia, he notado lo refinados que se sienten nuestros vehículos en comparación con otros en la carretera”, añade. “Cámaras de visión trasera, control de crucero adaptativo, Super Cruise: cuando las condiciones son adecuadas y los conductores los usan según las instrucciones, todos se adaptan a diversas situaciones cotidianas con fluidez y confianza. Esto es el resultado de una estrecha colaboración y un gran trabajo entre bastidores”.

EMPODERANDO A LOS TÉCNICOS A TRAVÉS DE LOS DATOS

A medida que los vehículos de GM se vuelven más conectados, la cantidad de datos de diagnóstico disponibles para ingenieros y técnicos de servicio crece exponencialmente y, con eso, surge la oportunidad de mejorar constantemente los vehículos a lo largo del tiempo.

“Actualmente, los técnicos reciben una gran cantidad de datos, pero no suficiente contexto”, explica Cochran. “Queremos cambiar eso: filtrarlos, priorizarlos y brindarles la información que necesitan para reparar el coche con rapidez y seguridad”.

Ese enfoque en la usabilidad refleja el compromiso de GM con la experiencia del cliente y la excelencia en el servicio. «Los coches se están convirtiendo en supercomputadoras, pero aún son reparados por técnicos, no por profesionales de TI», afirma Cochran. «Nuestra labor consiste en proporcionarles las herramientas y los datos adecuados para que gestionen con confianza sistemas cada vez más basados en software».

INNOVACIÓN SILENCIOSA

Cochran describe el diagnóstico como el “facilitador silencioso” de la innovación automotriz. No se trata de reinventar los fundamentos, afirma, sino de ejecutarlos correctamente para que los sistemas que definen el vehículo moderno puedan seguir evolucionando de forma segura y fluida.

“Nuestra labor es impulsar la innovación sin añadir fricción innecesaria”, afirma. “Nos esforzamos por construir sistemas fiables, escalables y lo suficientemente flexibles como para evolucionar”.

En una era en la que los vehículos se definen cada vez más por su código tanto como por sus componentes, esa confiabilidad silenciosa es lo que mantiene la innovación avanzando, milla tras milla.