El primer cinturón de seguridad

Compartí este artículo!

Curiosidad automovilística del año 1959 en Suecia. El invento que Volvo regaló al mundo.

Recibí las noticias en tu celular: Canal de WhatsApp Motorpy

El ingeniero Nils Bohlin, contratado por Volvo en 1958 tras diseñar asientos eyectables para aviones en Saab, desarrolló en menos de un año el cinturón de seguridad de tres puntos de anclaje.

banner

El 13 de agosto de 1959, el Volvo PV544 fue el primer automóvil en incorporarlo de serie, seguido inmediatamente por el Volvo Amazon (Serie 120).

La patente número 3.043.625 quedó registrada en Estados Unidos el 10 de julio de 1962, pero Volvo abrió su uso de forma gratuita a toda la industria desde el inicio.

Publicidad
Perfecta

El diseño de Bohlin resolvió las limitaciones biomecánicas del cinturón de dos puntos anterior. La estructura combinaba una correa diagonal sobre el pecho desde el hombro con otra que fijaba horizontalmente la pelvis, encontrándose en un único punto de anclaje lateral inferior.

Esta disposición en forma de V distribuía la energía del impacto entre las dos estructuras óseas más resistentes del cuerpo: el esternón y la pelvis. Además, podía abrocharse con una sola mano, requisito clave para garantizar su adopción masiva.

La decisión comercial de Volvo no tuvo precedentes en la industria automotriz. La Oficina de Patentes alemana reconoció el cinturón de tres puntos como una de las ocho patentes más importantes para la humanidad entre 1885 y 1985. Desde 1959, se estima que este sistema ha salvado más de un millón de vidas y que cada año evita unas 100.000 muertes, consolidándose como el dispositivo de seguridad pasiva más eficaz de la historia del automóvil. Si Volvo hubiera cobrado regalías, los ingresos habrían sido astronómicos.

banner

El legado de Bohlin sigue activo en cada vehículo fabricado hoy. A pesar de que los habitáculos actuales integran acero de alta resistencia, múltiples airbags, zonas de deformación programada y sistemas avanzados de seguridad activa, el cinturón de tres puntos sigue siendo la primera línea de defensa frente a las fuerzas de una colisión.

La decisión de Volvo de anteponer la seguridad global al beneficio comercial define aún hoy su filosofía de marca y marca un estándar ético difícil de igualar en la industria. (RG).