El Fiat 850: El coche más polivalente cumple 60 años
Lanzado con el difícil reto de sustituir a un auténtico mito como el Fiat 600, el Fiat 850 superó con éxito el reto, no sólo con su variante compacta de cuatro puertas sino también con sus versiones más deportivas, como el Fiat 850 Coupé y el Fiat 850 Spider, que se han convertido en piezas codiciadas por los coleccionistas. Este modelo llegó para ofrecer una carrocería minibús familiar: el Fiat 850 T.
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Así lo presenta una publicación de Press Latam que relata esta historia.
Con una configuración, habitual a mediados del siglo XX, en la que la propulsión trasera estaba apoyada por un motor situado en la parte trasera, el Fiat 850 destacaba por su gran aprovechamiento del espacio interior: 3.575 metros de longitud y una distancia entre ejes similar. Al igual que su predecesor, podía alojar cómodamente a dos adultos y tres niños, además de ofrecer una gran maleta en la parte delantera.
CON SENSACIONES DINÀMICAS

Deportivo, divertido y fácil de conducir, las versiones deportivas Coupé y Spider del Fiat 850 ofrecen sensaciones dinámicas y un diseño espectacular, con motores capaces de sacar el máximo partido al reducido peso de este modelo que, según acabados y carrocerías, oscilaba entre los 670 kg y 725 kg.
En mayo de 1964 se presentó el Fiat 850, una berlina compacta de cuatro puertas que pretendía sustituir al legendario Fiat 600 en la gama de la marca. Con un diseño firmado, como su predecesor, por Dante Giacosa, pronto encontró un público entusiasta. Los 2,3 millones de unidades vendidas hasta 1973 son la mejor demostración de su éxito en Italia y en el resto de mercados, incluido el americano, que se vendió en su versión convencional y en sus aclamadas carrocerías Coupé y Spider.
“ESTRUCTURA TRASERA”

Al igual que el Fiat 500 y 600, el Fiat 850 utilizó una estructura “totalmente trasera”, con un motor ubicado longitudinalmente en la parte trasera y propulsión trasera. Sin embargo, su arquitectura interior lo convertía en un vehículo más cómodo y espacioso que sus ilustres predecesores, con una distancia entre ejes muy similar a la del siglo XVII. Con cinco espacios pensados para alojar cómodamente a una familia formada por un matrimonio y tres hijos, este El modelo ofrecía literalmente una maleta bajo el capó, ya que el espacio frontal habitualmente reservado para el tren motriz quedaba liberado por la propia configuración del coche. Además, contaba con detalles que aumentaban su modularidad, como el respaldo abatible en los asientos traseros para transportar cargas voluminosas.
El compartimento trasero albergaba inicialmente el indestructible motor Fiat de 4 cilindros y 843 cm3, que estaba asociado a una caja de cambios manual de 4 velocidades y 34 CV, que, teniendo en cuenta los 670 kg de peso del coche, establecía una velocidad máxima de 120 km/h. En el catálogo también apareció el 850 Super, con 37 CV. En 1968 se añadió a la gama un motor de 52 CV y 903 cm3.
Los amantes de la conducción deportiva con un presupuesto ajustado quedaron encantados con el lanzamiento del Fiat 850 Coupé en 1965. Con un diseño exterior firmado por los hermanos Boano que recordaba al Fiat Dino Coupé por la forma de sus ventanillas laterales, destacaba por ser un Vehículo fácil de conducir, deportivo y muy divertido. 33 mm más ancho que la berlina, estaba lleno de detalles que reforzaban su carácter dinámico, como el logotipo redondo con laureles, que regresaba al frente, o el tablero con dos esferas para el velocímetro y el cuentarrevoluciones. El volante exclusivo tenía radios metálicos que le daban un carácter puramente “Racing”. Con asientos individuales para conductor y pasajero, incorporaba un motor de 47 CV, que situaba su velocidad máxima en 134,6 km/h. Carlo Abarth desarrolló una versión con un motor de 1,6 litros que podía alcanzar los 211 km/h. En 1968 volvió a la carga con un motor de 2,0 litros y 185 CV que alcanzaba los 240 km/h.
Otra de las carrocerías más recordadas y carismáticas de este modelo también fue presentada en el Salón de Ginebra de 1965: el Fiat 850 Spider.
CON UN DISEÑO ESPECTÀCULAR

Para esta versión, Pininfarina y su diseñador Giorgetto Giugiaro diseñaron un biplaza puro de 3,782 metros de longitud que mantenía la transmisión, los ejes y el chasis del modelo original y destacaba por sus líneas elegantes y afiladas muy similares a las de los superdeportivos de Tenía 60 años, pesaba 725 kg y alcanzaba una velocidad máxima de 152 km/h. Como opción se podría incorporar un suelo rígido de 10 kg para poder moverse cuando se dispone de poco tiempo.
En la pantalla, al Fiat 850 le han acompañado películas y actrices de renombre como Romy Schneider, que conducía un sedán blanco en la película francesa “Max y los Chatarreros”, en 1971. En España, aparece en un largometraje de temática social, “La piel quemada” (1967), que narra las vicisitudes de una familia en medio del éxodo rural de esa época. Más recientemente, el Fiat 850 Coupé es conducido por uno de los protagonistas de la serie “La Línea Invisible” (2020).
