Mercedes-Benz refuerza el papel de su filial argentina

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La nueva fábrica de Zárate cumple el objetivo de mantener el liderazgo y la competitividad en el sector de camiones y autobuses a largo plazo, de acuerdo a AutoIndustria.

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Con la inauguración del Complejo Industrial de Zárate, al norte de Buenos Aires, Argentina, el Grupo Daimler prepara a Mercedes-Benz para desempeñar un papel aún más activo en la región latinoamericana.

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Integrada con la operación brasileña por proximidad y con la red de producción global mediante la propiedad compartida, la nueva unidad es una pieza más del entramado estratégico de la organización.

DESDE EL AÑO 2021

La nueva planta comenzó a tomar forma en 2021, cuando Mercedes-Benz anunció una inversión de 110 millones de dólares estadounidenses para el proyecto, una decisión que siguió a la consolidación de la división entre las operaciones de vehículos pesados y turismos y furgonetas.

Lo más probable es que, en aquel momento, la empresa ya estuviera decidiendo el destino de la histórica fábrica de Virrey Del Pino. La planta, donde operó durante 75 años —la primera fuera de Alemania—, fue vendida el año pasado al Grupo Prestige Auto, que asumió la responsabilidad de la producción, bajo licencia de la marca, de la línea de vehículos utilitarios Sprinter.

Con la operación independiente de ambas compañías, Mercedes-Benz busca reforzar su compromiso con la región. «Estamos convencidos de que la dedicación a los camiones y autobuses generará mayor valor para los clientes, ya que, al fin y al cabo, se trata de negocios diferentes», señala Achim Puchert, CEO global de Mercedes-Benz Trucks.

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CAMIONES Y AUTOBUSES

La planta de Zárate se estableció con una capacidad de 10 000 vehículos al año. Allí continúa la producción de las líneas de camiones Accelo y Atego, así como de chasis de autobuses de las familias OH y OF. El modelo de producción, que utiliza kits de motor, cabina y sistema de transmisión enviados desde la fábrica de São Bernardo do Campo (SP), cumple con la función estratégica de integración operativa. Las operaciones comenzaron con una plantilla de 500 empleados, pero generan más de 2000 empleos indirectos.

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“Continuaremos la estrecha relación entre Brasil y Argentina. La diferencia radica en que ahora contamos con una planta mucho más eficiente, que evolucionará en las próximas décadas”, agrega Puchert, sugiriendo que no descarta ampliar la cartera de productos, pero en el momento oportuno. “Cuando analizamos el mercado, también intentamos determinar si está preparado para un nuevo producto o servicio”.

LA SATISFACCIÓN DEL CLIENTE GARANTIZA EL FUTURO

La misión principal de la fábrica de Zárate es abastecer el mercado argentino, pero también desempeña un papel estratégico en la red logística y, por consiguiente, en el mantenimiento de la competitividad. Su proximidad a un puerto garantiza menores costos de recepción y transferencia de componentes, además de facilitar las exportaciones. Por el momento, México es uno de sus clientes.

El complejo también alberga un centro de distribución de repuestos y una planta de remanufactura de piezas. “Es un componente adicional importante porque genera habilidades internas y, desde el punto de vista del cliente, permite extender la vida útil del vehículo a menores costos, además de ser beneficioso para el medio ambiente”, señala el director ejecutivo.

Evidentemente, la nueva planta de fabricación persigue objetivos bien definidos, como mantener el liderazgo de Mercedes-Benz en el mercado argentino de vehículos comerciales pesados y contar con la capacidad necesaria para afrontar la competencia. El año pasado, la marca se situó a la cabeza con una cuota del 33% en las ventas de camiones, en un mercado total de alrededor de 16.800 unidades, y con el 61% en las ventas de autobuses, con más de 2.100 unidades entregadas.

“Zárate tiene un alto nivel de productividad, lo que le permite tener una posición de mercado muy competitiva. La logística también contribuye. Están surgiendo nuevos competidores en todo el mundo, y eso es positivo”, observa Puchert. “Pero siempre nos esforzamos por ofrecer lo mejor para garantizar el futuro. Esto significa que necesitamos tener excelentes productos y servicios, pero también facilitar las relaciones comerciales, porque la experiencia del cliente es fundamental”.