Volkswagen ha cambiado la mezcla de su línea de SUV y prevé que el tiempo de espera caiga a 30 días.

Volkswagen se equivocó en el mix de producción de su nuevo SUV, el T-Cross, lanzado en abril, y ahora está ampliando del 40% al 55% la oferta de la versión superior de línea, la Highline, que tiene cola de espera en la red de concesionarios de hasta 60 días.

"Hemos cambiado la mezcla y creemos que la cola caerá a corto plazo a 30 días", comentó el vicepresidente de ventas y marketing de Volkswagen de Brasil, Gustavo Schmidt, destacando que la demanda por la versión más cara se concentra principalmente en São Pablo, el mayor mercado del país.

El T-Cross también está disponible en las versiones 200 TSI (manual y automática, que cuestan, respectivamente, R $ 85 mil y R $ 94,5 mil), además de la versión superior de línea, que cuesta a partir de R $ 110 mil, y Comfortline, por 100 mil reales. Ya se vendieron 5 mil unidades del T-Cross, de las cuales 3 mil el mes pasado.

En la segunda quincena de mayo la empresa alcanzó la capacidad máxima de producción del SUV en su fábrica de São José dos Pinhais (PR), que actualmente opera en dos turnos. El modelo será exportado a Argentina a partir de este mes y el objetivo es alcanzar 50 mercados, de los cuales 20 fuera de la región, principalmente países africanos.

Volkswagen presentó ayer los resultados de la estrategia de maketing que lanzó en 2017, cuando anunció el lanzamiento de 20 modelos para 2020 -de los cuales 13 ya están en el mercado, una de las acciones que ha contribuido a la marca a ganar participación en el mercado brasileño. (Auto Industria).