Anfavea divulga estudio de Price Waterhouse basado en datos de cinco fabricantes.

Un coche producido en México es un 18% inferior al de un modelo similar hecho en Brasil. Esta es la conclusión de estudio realizada por la consultora Price Waterhouse que Anfavea divulgó este martes 7, informando que cinco fabricantes de automóviles que tienen fábricas en los dos países proporcionaron datos para la realización del comparativo.

El presidente de la entidad, Luiz Carlos Moraes, aprovechó la presentación del estudio para hablar de la necesidad de que la industria brasileña se tornara más competitiva, lo que pasa, entre otros factores, por la reducción de la carga tributaria. "El objetivo es atacar el costo Brasil", comentó el ejecutivo.

Brasil tiene acuerdo con México en el área automotriz desde 2002 y hasta marzo pasado las transacciones sin Impuesto de Importación entre los dos países involucra sistema de cuotas, ahora suspendido. De ahí una de las razones del estudio. Según Moraes, México en 12 tratados internacionales y Brasil sólo seis, con 11 países.

Del total de vehículos producidos en México, el 70%, en promedio, son exportados. En el caso de Brasil, ese índice es de apenas el 15%. El automóvil es el primer elemento de exportación en aquel país, mientras que por aquí es el sexto. Vale recordar que el principal socio mexicano son los Estados Unidos, uno de los mayores mercados del mundo, y en el caso de Brasil es Argentina.

La producción en México el año pasado fue de 3,9 millones de vehículos, mientras que la brasileña quedó en 2,7 millones, de los cuales poco más de 600 mil fueron exportados.

"La industria mexicana compra piezas donde son más baratas, en cualquier parte del mundo. Y tiene una carga tributaria muy inferior a la nuestra".

La conclusión del estudio de Price Waterhouse es que un vehículo que tiene en Brasil un costo total equivalente a 100, en México sale por 82. En ese país hay un único impuesto, el IVA, que es del 16%. Aquí el impuesto sobre el automóvil varía de 37% a 44%.

"La conclusión es que un automóvil que en México, considerando costo e impuesto, sale por 100 para el consumidor final, aquí va a ser vendido por 140", explica el presidente de la Anfavea.

En la transacción bilateral, el automóvil brasileño llegará al cliente mexicano por 124 y el producido allí tendrá un precio final aquí de 128, números que contemplan la logística y los impuestos locales de cada país. "Es decir, el vehículo mexicano importado tiene precio más atractivo para el consumidor brasileño que el fabricado aquí".

Al presentar el estudio, Moraes dejó claro que la intención no es acabar con el libre comercio con México vigente desde marzo. Pero él admite que mirando a medio plazo hay un riesgo de que los mexicanos ganan espacio significativo por aquí. (Auto Industria).