La empresa dice que el retroceso en el trimestre se debió a la falta de productos.

El mercado de automóviles y comerciales ligeros creció un 10% en el primer trimestre, pero no todas las marcas tienen motivos para celebrar. Algunas se contrajeron drásticamente. Es el caso de JAC, cuyas ventas en el período sumaron 461 emplazamientos, un 56,5% menos que en igual período del año pasado.

De las quince marcas activas de Abeifa, Asociación Brasileña de las Empresas Importadoras y Fabricantes de Vehículos automotores, sólo otra china, Lifan, registró un resultado comparativo aún peor al negociar 144 unidades, un 80% menos que en los tres primeros meses del año pasado.

Pero, a diferencia de Lifan, JAC Motors Brasil, perteneciente al Grupo SHC, siempre tuvo ambiciones infinitamente mayores para el mercado brasileño. En 2011, abrió 50 reventas simultáneamente y anunció la construcción de una fábrica en Bahía, proyecto postergado varias veces, luego encaminado a Goiás y aún en el cajón.

Con 283 emplazamientos, el coche más vendido de la marca fue el T40, seguido por la utilidad deportiva T50, con 109 unidades autorizadas. JAC tiene todavía el recién lanzado T80, el comercial ligero V260 y acepta pedidos del eléctrico IEV 40 - versión del propio T4 -, cuyas primeras unidades deben ser entregadas en julio, un mes después del inicialmente prometido.

Con ese desempeño, la marca no aparece ni siquiera entre las veinte marcas más vendidas en el país - vendió sólo 43 unidades más que la lujosa Jaguar y un tercio de lo que consiguió Land Rover, otra marca premium. En la media, cada uno de los 36 revendedores relacionados en el sitio de la empresa negoció 13 vehículos en los tres primeros meses de 2019.

Según la JAC, sin embargo, ese cuadro tiende a cambiar antes del cierre del primer semestre. La proyección de la empresa es, a partir de ahí, vender mensualmente en torno a 400 unidades, media superior hasta de lo que registró en 2018, cuando se negociaron 3,9 mil vehículos de la marca.

La actual baja en los permisos sería reflejo del período tumultuoso vivido a finales del año pasado. En noviembre, el Grupo SHC, del empresario Sérgio Habib, entró con solicitud de recuperación judicial.

En la época, la empresa alegó que la medida pretendía buscar protección para repactación de su pasivo junto a bancos, socios y proveedores y fortalecer la propia JAC Motors Brasil, su principal operación.

Por su parte, redujo los pedidos a la automotriz en China. Como el plazo medio entre el pedido de los coches y la llegada de ellos a las reventas brasileñas es de seis meses, la JAC habría quedado sin productos para atender la demanda en este inicio de año. (Auto Industria).