El chasis el 500 RS y RSD son ofrecidos con freno a tambor, más con sistemas electrónicos de estabilidad y frenado.

A partir de mayo, Mercedes-Benz integrará en su cartera de chasis de carretera, opción equipada con freno tambor, pero dotada de sistema electrónico de estabilidad ESP y de frenado EBS. La novedad estará disponible para las líneas O 500 RS y RSD, que siguen con la oferta equipada con frenos a disco.

Según el fabricante, además de diferencias ventajosas en el costo de mantenimiento y hasta el 1% en el precio inicial, la adopción del freno tambor promete mejor desempeño en algunas condiciones regionales, como el tipo de carretera. Después, garantiza la marca, las pruebas comparativas mostraron resultados de rendimiento idénticos de frenado entre el sistema de tambor y el disco.

La nueva opción nació para atender a las operaciones de carreteras, en las que actúan vehículos 8 × 2 de dos pisos o con piso inferior destinado solamente para equipajes, en rutas de medianas y largas distancias de tráfico y turismo de lujo.

"Es una demanda de clientes para operar en determinadas regiones y rutas", dice Walter Barbosa, director de ventas y marketing del fabricante. "Con el permiso de encarcelamientos de 15 metros en la configuración 8 × 2, el chasis dejó de ser un producto de nicho para ganar versatilidad y competitividad en el segmento de carreteras.

Por las cuentas del ejecutivo, las ventas de chasis 8 × 2 crecen de manera exponencial. Mientras que en 2016 Mercedes-Benz entregó cuatro unidades para el mercado, el año pasado los licenciamientos de la marca para este tipo de autobuses llegaron a 131 vehículos. "Es un mercado en torno a 230 unidades anuales", cuenta. (Auto Industria).