Lincoln Continental X100 1

Al celebrarse el pasado miércoles un nuevo aniversario del magnicidio del Presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy ocurrido en Dallas, Texas, el 22 de noviembre de 1963, es interesante recordar brevemente el automóvil en el cual se desplazaba el polémico mandatario cuando ocurrió tan histórico hecho.

 El carro que en su momento era considerado la limosina más avanzada y espectacular del mundo nació siendo un Lincoln Continental estándar con carrocería descapotable y fue producido en los establecimientos Lincoln en Wixom, Michigan, en las cercanías de Detroit en 1963, antes de ser enviado a un carrocero particular, la empresa O Gara Hess & Eisenhardt, quien se encargará de alterarlo atendiendo las directrices del Servicio Secreto del Gobierno de los Estados Unidos.

Tras recibir el Lincoln de Wixom, el carrocero alteró su chasis y su carrocería a fin de alargarlo en casi un 20%. El carro recibió también ciertas mejoras en cuanto a blindaje se refiere y un tanque de gasolina mejor aislado y de más capacidad.

También el automóvil, al ser modificado, recibió refuerzos a nivel de suspensiones y amortiguación para soportar el peso extra que añadió la reconversión, pero también para mantener a buen nivel las cualidades de marcha.

Aunque parezca increíble, fueron prácticamente nulas las modificaciones practicadas al carro a nivel de tren de mando, que en general se mantuvo prácticamente idéntico a las especificaciones de serie, lo cual incluyó la configuración de su transmisión automática.

O`Gara Hess & Eisenhardt alteró notablemente el habitáculo del carro para añadir el nivel de acabado interior que obviamente debería tener el carro más importante de uno de los países más grandes, ricos y desarrollados del mundo. Tapicería de cuero, servicio de bar, servicio de teléfono, radio, televisión, aire acondicionado, calefacción y otros detalles de equipamiento fueron parte del proyecto.

La capota original del Lincoln fue retirada y en su lugar O`Gara desarrolló una compleja estructura plástica y transparente, muy resistente a impactos y desmontable en porciones de acuerdo con las necesidades del momento.

Lincoln Continental X100 2

El vehículo fue completado con asideros para los pasajeros y soportes para los dependientes del Servicio Secreto que lo acompañasen en los desfiles, además de las banderas. El resultado fue devuelto al Servicio Secreto y el carro en lo sucesivo será conocido con el nombre código que se le dio; SS-100-X

Increíblemente, el día del magnicidio en Dallas, el SS-100-X no tenía ninguno de los elementos plásticos creados por el carrocero para reemplazar el techo. Ello se reveló fatal, colocando a los ocupantes del carro peligrosamente expuestos a ataques de francotiradores y similares.

El resto de la historia del SS-100-X revela que tras el magnicidio el carro fue mantenido en custodia por el Servicio Secreto, que le retiró el parabrisas y varios paneles de la tapicería interna para guardarlos como evidencias luego de someter al carro a las experticias de rigor. En paralelo, el Servicio Secreto habilitó el uso de una segunda limosina muy similar, que prestó servicio al Presidente Lyndon Johnson.

Eventualmente el SS-100-X fue devuelto a la flota presidencial y el Servicio Secreto ordenó someterle a profundas modificaciones y actualizaciones, aumentando su nivel de blindaje y renovando - entre otras cosas - su dotación en equipos de comunicaciones y tecnología. Allí se mantuvo en servicio hasta ser desincorporado a fines de los años ’70, cuando le fue devuelto a su propietario original, la División Lincoln de Ford Motor Company, quien lo guardó en sus garajes antes de enviarlo al Museo Ford en Dearborn, Michigan.

Entre sus muchos detalles interesantes, podemos en esta ocasión revelar uno bastante poco conocido: el SS-100-X formó parte de la flota de vehículos que acompañó al Presidente Kennedy cuando éste visitó el país en 1961. Un detalle que merecerá un relato aparte en el futuro. (Flash del Motor).


Redes Sociales

PUBLICIDAD SERVITES

Catalogo Web Feed