El deporte motor paraguayo está de duelo. En la fecha, 28 de octubre de este difícil y complicado año 2020, en que la pandemia del Covid-19 ha causado estragos, nos ha dejado una gran leyenda, Don Elpidio “Pilo” Caballero. Con él se va de la faz de esta tierra guaraní un pedazo grande de la historia de los primeros años del Transchaco Rally, la máxima expresión de la actividad mecánica de Paraguay.

“Pilo” Caballero, fue uno de los pilotos “Pioneros” del Transchaco Rally y además uno de los profesionales paraguayos que llegó más arriba dentro de una marca, como la alemana Daimler AG, fabricante de Mercedes-Benz que le distinguió como uno de sus mejores representantes técnicos en América Latina y a la vez piloto oficial de rally en una histórica prueba. Lauros estos muy difíciles de igualar.

A lo largo de toda su vida profesional el popular Pilo cosechó logros que lo ubicaban como uno de los mejores profesionales guaraníes de la “Marca de la Estrella”, en su puesto primero dentro de la estructura del representante de Mercedes en Paraguay, la firma Condor SACI y luego ya en su puesto particular ubicada en la zona de Lambaré.Pilo 2

Caballero, tenía la certificación oficial de la marca como profesional habilitado para brindar servicios a los productos de la fábrica de Stuttgart, a la que asistió en decenas de oportunidades para cursos de actualización.

Allí en la nación europea igualmente tenía la atención del primer ciudadano paraguayo que brindó sus servicios profesionales a la marca, Julio Frank, que en cada una de las presencias de Pilo en el Transchaco Rally venía al país a atender la participación de su amigo y casi nunca como amigo sino enviado por la matriz alemana.

SU PASO POR EL TRANSCHACO RALLY

Pilo 3

La presencia de Pilo en el Transchaco Rally se inició en 1971 cuando nacía la prueba automovilística más tradicional del país y de Sudamérica.

En ese año, junto a Roberto “Pavo” Bittar y Fernando “Melón” Dumot, fueron los ganadores de la Categoría B con un Mercedes-Benz 220S cumpliendo el sueño de todo piloto paraguayo en adjudicarse esta prueba que certifica el más exitoso paso por esta disciplina deportiva.

En los años posteriores a esta primera experiencia siempre estuvo presente en la carrera de la región Occidental, siempre con su “Merche” y con figuras que también dejaron su marca en la tradicional cita paraguaya, como por ejemplo Raúl Cubas Grau en 1973.

Su última presencia se registró en 1987, cuando la prueba regresaba al calendario deportivo nacional, luego de un receso de 3 años por una injusta decisión gubernamental.

FUE PILOTO OFICIAL DE LA MATRIZ DE LA DAIMLER AG

Pilo 4

Su amor y su pasión por la marca lo llevó a ser reconocido como piloto oficial de la matriz, siendo hasta ahora el único representante nacional a gozar de este privilegio que lo puso en la vidriera en el desarrollo de una inolvidable prueba rallística de largo aliento que se llamó “Vuelta a la América del Sur”, que se disputó en el año 1978.

La prueba fue una idea de Juan Manuel Fangio y Juan Manuel Bordeu que nació en una cena 1973 y que demoró 5 años para su realización apareciendo como organizadores el francés Jean Pasture y el periodista Jorge Augé Baqué. El Rally tenía casi un recorrido completo de 30 mil kilómetros, comenzando en Buenos Aires y una duración de 39 días.

La prueba fue quizás más dura y espectacular que el Rally-Raid del Dakar y se disputó un año antes del nacimiento de esa prueba africana en sus inicios y que luego también se hizo sudamericana.Pilo 5

Diez fueron las etapas de esta prueba con sus enlaces y sectores especiales de velocidad, como las de Buenos Aires-Montevideo, Montevideo-Asunción, Asunción-Brasilia, Brasilia-Caracas, Caracas-Bogotá, Bogotá-Quito, Quito-Lima, Lima-La Paz, La Paz-Santiago, Santiago-Buenos Aires, con jornadas de descanso en Río de Janeiro, Manaos, Caracas, Cuzco y Ushuaia, a media etapa y cuyo libro de ruta tenía más de 1.000 hojas en tres tomos.

Andrew Cowan y Clin Malkin, fueron los ganadores de la prueba, con un Mercedes Benz 450SLC, integrantes del equipo DaimlerAG, que la integraban otros 5 autos, que coparon la clasificación general hasta la quinta ubicación, siendo quizás el más importante la unidad Mercedes-Benz 280E que tenía en su mando a Pilo Caballero y el ciudadano alemán Jürgen Manfred Nathan, quien residía en Argentina y que como nuestro compatriota era otro de los pocos profesionales que gozaban de la certificación oficial de la marca.

Caballero y Nathan, quedaron posicionados en la décima posición final de la carrera, circulando siempre detrás de la caravana de los autos oficiales, de manera a brindar sus servicios en caso de necesidad y que el Dakar se denominan “Mochileros”.

DEJA UNA MARCA EN LA HISTORIA DEL DEPORTE MOTOR NACIONAL

Pilo 6

La partida hacia la eternidad de Pilo deja un hueco muy grande en toda la historia del Rally del Chaco, que la vivió y la disfruto con triunfos, grandes actuaciones y los momentos en que la máquinas ya no responden para seguir y tenían que conjugar la palabra abandono.

Sus grandes conocimientos de mecánica nunca tuvieron límites y su don de gente siempre lo hizo lucir ayudando incluso a sus rivales ante problemas mecánicos que hasta parecían insalvables.

Cuando ya se sentía el paso de los años, dejo su taller especializado a sus hijos Gerónimo y Héctor, que también llegaron preparados para el recambio.

Gero se convirtió finalmente y hasta hoy lleva las riendas de este taller ubicado en Lambaré ya que Héctor se trasladó a los Estados Unidos en donde vive e igualmente posee un taller muy identificado con Mercedes-Benz.

UN LIBRO ABIERTO DEL RALLY DEL CHACO

Pilo 7

Pilo, era una fuente importante de consulta de la historia del Chaco en un país, en donde hasta hoy es muy difícil acceder a una base de consultas de los historia y en dónde archivos importantes se han desechado sin tener el menor cuidado de estar destruyendo lo mas valiosos elementos del pasado.

Incluso, en la base del Touring y Automóvil Club Paraguayo (TACPy), la Autoridad Deportiva Motor Nacional (ADN) en materia motor, la organizadora del Transchaco Rally hoy en día no existe un banco de datos de los más mínimos detalles de esa competencia.

Pilo, era un libro abierto como fuente de consulta y uno de “Los Pioneros” que se adelantan a muchos de sus grandes compañeros que convirtieron en tradición una prueba que se inició como una simple aventura.

Paz en la tumba de esta insignia del deporte motor paraguayo y resignación a su familia, que gozo de su gran atención como un ilustre y luchador ciudadano paraguayo.Pilo 8


Redes Sociales

PUBLICIDAD SERVITES

Catalogo Web Feed