Los datos son escasos y discutibles, pero existe una seguridad cercana a los 98 por ciento de que un OTAV, una marca italiana pionera, que con posterioridad formó parte del nacimiento de la gigante industria Fiat fue el primer automóvil que llego a nuestro país.

Fue a mediados de la primera década del año 1900 y su propietario fue el Dr. Andrés Barbero, un hombre proveniente de una familia italiana que mucho ha hecho en el país hasta su muerte, el 14 de febrero de 1951.

Barbero habría adquirido este automóvil de otro ciudadano italiano, de nombre José Cellario, quien sería el que trajo al país este primer vehículo.

Se trata de un vehículo de 4 ruedas de bicicleta, cosa lógica por provenir de Milano, gigante centro de las bicicletas.

La marca OTAV, que significa Officine Turkheimer Automobile Velocipedi, tenía su base en Milano y se cree que salieron varias unidades, aunque estas aún no se hacían en serie. Tiene un pequeño motor cuya potencia es transmitida a cadena, monocilíndrico, de 5,5 HP, y se habría fabricado a inicios de los 1900.

Este producto salió de la pequeña fábrica de Mx Turkheimer, que luego cerró por la crisis económica.

Su arribo al país se habría producido inmediatamente después de su salida a la venta en Milano y al fallecer el Dr. Barbero fue cedido por la familia a la Fundación la Piedad junto a la casa, hoy Museo Dr. Andrés Barbero, lugar en donde se conservaba este automóvil, aunque no con las atenciones que requiere la reliquia.

EN EL TACPy

Hoy en día, el Touring y Automóvil Club Paraguayo (TACPy), que mucho hizo con el Club de Vehículos Antiguos del Paraguay (CVAP), entidad nacida el 23 de setiembre de 1985, lo ha recuperado totalmente y lo exhibe en su principal salón de encuentros nacionales e internacionales.

El automóvil ha recuperado su color original negro, sus asientos de cuero, su volante de madera, su pintoresco techo de cuero, también de color oscuro, su movilidad y hasta incluso su piso original, que se ha conservado pese al paso del tiempo.

El presidente del TACPy, Víctor Rubén Dumot, no duda en afirmar que es toda una conquista recuperar un automóvil con mucha historia y que mantenerlo de ahora en más como una joya es un compromiso de todos.

Desde luego que las discusiones en torno a si fue o no fue el primero o el segundo automóvil que llegó a Paraguay continuarán y mucho se escribirá y se tratará de encontrar las verdadera historia, pero desde el 2004 tenemos al OTAV como quizás el que marcó los primeros kilómetros sobre las calles asuncenas o las rutas nacionales.

Un orgullo para nosotros

El presidente del TACPy, Víctor Rubén Dumot no duda nunca en señalar que “es un privilegio para nosotros tenerlo en nuestro salón. Mucha gente de nuestro país y del exterior se muestran sorprendidos al verlo”, señala.

“La gente de la La Piedad no ha entregado de manera a restaurarlo y dejarlo como nuevo y muchas personas ha cooperado enormemente para ello. Ojala que muchos otros socios de nuestra entidad, así como los del Club de Vehículos Antiguos del Paraguay demuestren más interés en hacer tareas como estas y recuperen otros muchos vehículos antiguos que están por allí tirados a su suerte y se ser posible busquen su historia. Esto tiene un alto costo, pero servirá para testimoniar gran parte de la historia de nuestro país”, enfatizó Dumot, quien igualmente se siente orgulloso de tener un camioncito Ford, de aquellos denominados aguateros durante la guerra con Bolivia, que el personalmente la saca a andar cuando se realizan los comunes eventos del CVAP.

Una loable tarea

Desde el 23 de setiembre de 1985, fecha de nacimiento del Club de Vehículos Antiguos del Paraguay (CVAP), la tarea de recuperación de los primeros automóviles llegados a Paraguay se ha vuelto costumbre.

La tarea al inicio fue difícil, aunque antes de esto, el conocido empresario José Raimundo Bogarín, uno de los propulsores de la firma Automotor  fue uno de los únicos dedicados a esta tarea, incluso antes del CVAP.

Bogarín, rescato y restauró varias unidades que tienen su gran historia, algunas para él muy familiares y otras más que importantes por sus kilómetros recorridos en el país y por sus primeros propietarios.

Este fanáticos coleccionista incluso podrían ser ubicado en el primer lugar en lo que hace a la cantidad de autos antiguos que posee en su poder y lo muestra siempre con orgullo cuando uno lo pide.