Trelles perdió la victoria a 200 metros del final
Gustavo Trelles estuvo a doscientos metros de ganar el Rally Legend. En el último Prime, con cinco segundos de ventaja, se rompió un semieje y el auto quedó patinando.
Recibí las noticias en tu celular: Canal de WhatsApp Motorpy
Fueron seis o siete segundos perdidos en un suspiro. Terminó segundo, a dos segundos del ganador, tras tres días de carrera. Y qué carrera: niebla de noche, lluvia el primer día, mejoría después y un piso siempre cambiante. “Una carrera muy reñida entre los tres primeros”, resumió el uruguayo, con un segundo adelante y otro atrás todo el tiempo.

El contexto pesa. Trelles corrió contra el campeón suizo y el campeón húngaro, y pasó los tres días luchando por la punta y en los tiempos. Para alguien que se sube al auto una sola vez al año, el balance fue de enorme satisfacción: “Creo que mejor no se podía hacer”.
Una mención aparte para Rubén García. El copiloto se adaptó a la perfecta a la hoja de ruta de Trelles y, para el piloto, es el digno sucesor de Jorge “Bicho” Del Buono. “Es un genio”, dijo. Hacer esa transición en pleno Rally Legend dice mucho de la dupla.
PEREIRA-ANTELO SE DESPIDIERON DEL RALLY CON UN PODIO

Enrique “Perolo” Pereira y Juan “Juancho” Antelo terminaron terceros en la clase H4 y octavos entre los Históricos del Rally Legend, en San Marino.
Hubo podio, pero con un asterisco: una penalización de tres minutos les costó posiciones.
Aun así, la alegría en el equipo uruguayo era total
Fue un rally distinto a todo lo que Pereira-Antelo corrieron en su trayectoria.
Asfalto puro, con la mitad de los tramos de noche y varios bajo lluvia.
Caminos muy complicados, con curvas cerradas que exigían concentración permanente.

No es una prueba de velocidades finales altas, pero sí muy técnica, y obliga a aprender a manejar un tracción trasera.
El resultado gana valor con el contexto: terminar en el podio de su clase en una prueba por momentos nocturna, mojada y diferente a lo que corrieron toda la vida.
Perolo destacó el entendimiento con Juancho dentro del auto. Dice que parece que los años no hubieran pasado.

Más allá de la tabla, la carrera tuvo mucha carga emocional.
Fue una despedida agridulce: la de subirse una última vez al auto con Juancho y la de decirle adiós a una actividad que les dio tanto.
Por la noche llegó el festejo con Gustavo Trelles, que finalizó segundo.
Perolo agradeció también al grupo de uruguayos presente, otro motivo de su felicidad.
Ahora toca disfrutar del retiro, y la vida continúa. (RG).
