Grupo Timber y Ponsse inauguran una nueva era de plantación mecanizada

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Con la Buffalo Planter, la primera solución dedicada de Ponsse en sus 56 años de historia, Timber Forest avanza en la silvicultura y prepara evaluaciones de la tecnología en operaciones reales de la región sur.

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El equipo integra la preparación localizada del suelo, la plantación, el riego, la fertilización y la compactación, alcanzando cerca de 750 plántulas por hora en el ciclo completo y 1.300 plántulas por hora sin preparación del suelo.

LA COSECHA FORESTAL EN LAS ÚLTIMAS DÉCADAS

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La mecanización ha transformado profundamente la cosecha forestal en las últimas décadas, incorporando máquinas capaces de cortar, procesar y transportar madera con elevados niveles de productividad, precisión y control. Ahora, una nueva frontera tecnológica comienza a avanzar sobre otra etapa fundamental del ciclo forestal: la plantación.

En este contexto, Timber Forest —división forestal del Grupo Timber y representante oficial de Ponsse en Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul— amplía su ámbito de actuación. Presentada al mercado durante la feria Lignum Latin America 2026, en Curitiba (PR), la Ponsse Buffalo Planter es la primera solución de plantación desarrollada por el fabricante finlandés en sus 56 años de historia y marca la expansión de su tecnología —históricamente centrada en la cosecha— hacia la regeneración forestal.

PLANTACIÓN MECÁNIZADA

Con este nuevo equipo, Timber Forest incorpora la plantación mecanizada a sus actividades, que hasta ahora se centraban principalmente en operaciones de cosecha y transporte.

“La Buffalo Planter representa un avance importante para la mecanización de la plantación. A partir de ahora, nuestro papel consiste en poner a prueba esta tecnología en las condiciones reales de la región sur, comprender las particularidades de cada operación e identificar los ajustes necesarios para obtener el máximo rendimiento de la solución. Es un conocimiento de aplicación que construimos sobre el terreno, junto a los clientes y en interacción permanente con Ponsse, para adaptar la tecnología a las diferentes realidades de las operaciones forestales”, afirma Patrick Chiabotto, gerente comercial de Timber Forest. Una máquina, múltiples etapas de plantación: construida sobre la plataforma del *forwarder* Ponsse Buffalo, la Buffalo Planter reúne cuatro unidades independientes de preparación de hoyos y plantación, dos a cada lado de la máquina. Cada unidad cuenta con dos cabezales: uno destinado a la preparación localizada del suelo y otro a la plantación, el riego y la compactación. El proceso está controlado electrónicamente y supervisado por un operador.

LA CAPACIDAD DE LA UNIDAD

La máquina transporta hasta 960 plántulas por carga (240 en cada unidad) y alcanza una productividad aproximada de 750 plántulas por hora con preparación del suelo y 1.300 plántulas por hora sin esta etapa. El ciclo completo de preparación y plantación dura unos 75 minutos, seguidos de aproximadamente 15 minutos para la reposición de las plántulas. Los casetes se manipulan con la propia grúa de la máquina.

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El sistema de riego cuenta con una capacidad opcional de hasta 4.800 litros de agua o hidrogel, distribuidos en cuatro tanques, y permite ajustar la aplicación entre 0 y 6 litros por plántula. El agua y los fertilizantes se aplican de forma localizada, directamente en la zona de la plántula, mientras que la preparación del suelo se realiza solo donde es necesario. La preparación del hoyo puede alcanzar 600 mm de profundidad y 400 mm de diámetro.

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CON MÁS CALIDAD DE PRODUCTIVIDAD

La distancia longitudinal entre plántulas puede regularse entre 2.100 y 2.500 mm, con una separación lateral de 3.500 mm y una precisión especificada de 80 mm en la distancia entre plantas. El sistema busca garantizar una profundidad, un posicionamiento, una compactación, un contacto con el suelo, un riego y un espaciado uniformes, combinando productividad con calidad en la implantación.

Desde la cabina, unas cámaras orientadas hacia las unidades de plantación permiten supervisar la operación a nivel del suelo. La interfaz electrónica recopila información sobre la plantación y la distancia entre plántulas, además de incluir funciones para la reposición de casetes, el mantenimiento, la automatización y la generación de informes.

CON LA MIRADA A LA REGIÓN

América del Sur se encuentra entre los principales mercados para la primera fase de la Buffalo Planter. Para Ponsse, las grandes superficies de bosques plantados de la región crean condiciones propicias para la aplicación de esta tecnología. En Brasil, existen 10,5 millones de hectáreas de árboles plantados, según la Industria Brasileña de Árboles (Ibá). Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul —zona de actuación de Timber Forest con la marca finlandesa— suman 3,2 millones de hectáreas de bosques plantados y concentran el 89 % de la superficie nacional dedicada al pino, de acuerdo con la Asociación Sur Brasileña de Empresas Forestales (ASBR).

Conocimiento local para cada aplicación: tras el debut de la Buffalo Planter en Lignum 2026, Timber Forest inicia una nueva etapa: llevar la tecnología a las condiciones reales de las operaciones forestales de la región sur. Ya se han identificado tres empresas para recibir el equipo en campo, donde su rendimiento será supervisado por el equipo técnico de la división.

La fase de evaluación deberá considerar indicadores como productividad, consumo, calidad de la plantación, espaciamiento y comportamiento en diferentes condiciones de suelo y terreno.

La evaluación contará con el seguimiento de los equipos de ingeniería y ventas de Timber Forest, en colaboración con los clientes y Ponsse. En el terreno, la Buffalo Planter se someterá a las diversas condiciones operativas de la región sur, lo que permitirá evaluar su rendimiento y profundizar en el conocimiento sobre la aplicación de la tecnología a las particularidades de cada operación.

Esta etapa cobra especial relevancia dado que una operación forestal está directamente influenciada por las características de cada región y de cada área. El suelo, el relieve, la plantación, el espaciamiento y el régimen operativo figuran entre los factores que pueden alterar las condiciones de aplicación y exigir diferentes configuraciones del equipo.

YA OPERA EN EL SUR

Timber Forest ya aplica este conocimiento regional a la línea Ponsse comercializada en el sur. Su labor abarca desde la definición de la configuración de los equipos para el mercado brasileño hasta ajustes hidráulicos y electrónicos, el seguimiento técnico en campo y la coordinación con el fabricante para desarrollar mejoras.

«Nos encontramos ante una tecnología que aún tiene mucho margen de evolución, lo que hace que este momento sea especialmente importante. La mecanización de la cosecha ha demostrado cuánto puede transformar la tecnología una operación forestal. La plantación comienza ahora a recorrer un nuevo camino, y queremos participar en este desarrollo manteniéndonos cerca de nuestros clientes y transmitiendo a Ponsse el conocimiento sobre las condiciones reales del mercado en el que operamos», concluye Chiabotto.