Clark, quinta victoria y título

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Un 8 de septiembre pero de 1963, Jim Clark firmó su quinta victoria de la temporada en el Gran Premio de Italia y con ella se coronó Campeón del Mundo de Fórmula 1, algo que ningún piloto había logrado antes con tres carreras todavía por disputarse.

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Monza había vuelto a montar el trazado completo, con el temido peralte de hormigón incluido, pero el hundimiento de los cimientos dejó la superficie tan deteriorada que tras apenas dos horas de la primera tanda de pruebas la organización decidió cerrar definitivamente ese sector.

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Clark largó desde la segunda fila, detrás de John Surtees y Graham Hill, y no perdió el tiempo: al cabo de la primera vuelta ya se jugaba el liderato rueda a rueda con el Ferrari de Surtees, ambos autos separados por apenas un metro sobre la recta principal.

Durante dieciséis vueltas Clark exhibió una lección de rebufo, pegado al escape del Ferrari hasta que en la vuelta 17 el motor italiano dijo basta y lo dejó al frente, aunque con Hill, Dan Gurney y Richie Ginther acechando de cerca.

Gurney llegó a superarlo y el liderato cambió de manos más de 24 veces en las primeras 56 vueltas, un ida y vuelta constante entre Hill, Clark y Gurney con centímetros de diferencia en cada paso por meta.

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El BRM de Hill empezó a sufrir con el embrague y resistió hasta la vuelta 50 antes de rendirse, y cuando Gurney trompeó y abandonó en la vuelta 63, Clark quedó dueño absoluto de la carrera, marcando récords de vuelta sin ninguna presión. 

Ginther fue el único piloto que logró terminar en la misma vuelta que el nuevo campeón, mientras Bruce McLaren cerró el podio en un tercer puesto lejano.

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Lo llamativo es que Clark había debutado en la Fórmula 1 recién en 1960, así que consagrarse campeón apenas tres temporadas después habla de una progresión fuera de serie que todavía hoy se estudia como referencia de dominio absoluto.

El propio escocés lo resumió con la humildad que lo caracterizaba: tenía esperanzas de pelear el título, pero jamás imaginó sellarlo tan pronto en el calendario.

Esta victoria le permitió estirar su ventaja a 27 puntos sobre Ginther y asegurar el título tres fechas antes de que terminara la temporada, además de darle a Lotus su primer Campeonato de Constructores, confirmando que en 1963 nadie estuvo ni cerca del nivel que mostró el binomio Clark, Lotus. (RG).