Compartí este artículo!

Michael Schumacher y Ferrari dominaron de punta a punta el Gran Premio de Bélgica de 2002 en Spa Francorchamps, con una actuación tan aplastante que varios cronistas la compararon con la histórica masacre bélica ocurrida en la región de las Ardenas.

Recibí las noticias en tu celular: Canal de WhatsApp Motorpy

Schumacher se quedó con su décima victoria de la temporada, un registro que rompió todos los antecedentes hasta ese momento, y sumó además su séptimo triunfo particular en el trazado belga. Detrás quedaron su compañero de equipo Rubens Barrichello y Juan Pablo Montoya, de Williams, sin poder acercarse nunca al ritmo del alemán. La carrera tuvo muy pocos adelantamientos de fondo, algo que terminó de reflejar hasta qué punto Ferrari manejaba la definición a su antojo desde la largada.

Publicidad
Diesa
banner

Ese fin de semana quedó como una postal perfecta del período de mayor poderío de la Scuderia en la Fórmula 1, cuando la combinación de auto, motor y piloto dejaba prácticamente sin margen al resto de la parrilla.

Un resultado que hoy sigue funcionando como referencia obligada cada vez que se habla de dominio absoluto en un fin de semana de carrera. (RG).