Brasil: Con la reimposición de las cuotas a los eléctricos se teme la suspensión de las inversiones
La organización lamenta y critica enérgicamente la decisión del gobierno de eliminar los impuestos sobre los vehículos eléctricos CKD y SKD, de acuerdo a una publicación de AutoIndustria.
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Al igual que Anfavea, Sindipeças también emitió un comunicado oficial en el que repudia vehementemente la decisión de Camex, a través de Gecex, el Comité Ejecutivo de Dirección, de aplicar cuotas adicionales —por un valor de 463 millones de dólares— para la importación de vehículos electrificados CKD y SKD durante seis meses, a partir del 1 de julio.
PONE EN RIESGO A EMPRESAS BRASILEÑAS

«Como representantes de fabricantes de autopartes que operan en Brasil y participan en la cadena de suministro automotriz local, Abipeças y Sindipeças no podemos estar de acuerdo con esta medida, que pone en riesgo a las empresas, los empleos y las inversiones. ¡Lamentamos profundamente esta decisión!», destaca el comunicado firmado por ambas entidades.
Según la valoración de Sindipeças, la decisión llega justo en el momento en que se está aplicando una parte significativa del reajuste de los aranceles de importación de productos electrificados, lo que, en la práctica, “anula su efecto hasta el límite de las cuotas, convirtiéndolo en algo falaz”.
La organización señala que, a finales de 2023, el gobierno reconoció que los incentivos a la importación ponían en peligro el desarrollo y la propia existencia de la industria automotriz brasileña, estableciendo un calendario que, aunque lento, tenía como objetivo restablecer la tasa al nivel del 35%.
Fue entonces cuando los fabricantes de automóviles y de autopartes anunciaron inversiones sustanciales que, según el análisis de Sindipeças, “ahora podrían reducirse o incluso eliminarse debido a la grave falta de previsibilidad”.
El comunicado oficial de la organización también destaca la extensa cadena de suministro automotriz establecida en Brasil, compuesta por empresas de diversos tamaños, tanto con capital brasileño como extranjero, que en conjunto emplean directamente a 1,3 millones de personas y “recaudan impuestos significativos, vitales para el país”.
