Los primeros autos no tenían volante
Curiosidad automovilística. ¿Sabías que los primeros automóviles no tenían volante? Los vehículos de finales del siglo XIX heredaron el sistema de dirección de los carruajes tirados por caballos: palancas curvas de madera -apodadas “cola de vaca”- o manivelas similares a un manillar de motocicleta, sin ningún tipo de desmultiplicación mecánica.
Recibí las noticias en tu celular: Canal de WhatsApp Motorpy
El volante circular tal como lo conocemos nació en competición. En 1894, el ingeniero francés Alfred Vacheron instaló una rueda de dirección circular en su Panhard 4 HP para participar en la primera carrera automovilística del mundo, la París-Ruán. La clave de su invención no fue solo la forma, sino la caja de desmultiplicación: el movimiento del volante no equivalía uno a uno al giro de las ruedas, permitiendo mayor control a velocidades más elevadas.
La idea tardó apenas cuatro años en imponerse: desde 1898, todos los Panhard et Levassor salieron de fábrica con volante de serie. Para cuando el Ford T democratizó el automóvil, el volante circular ya era el estándar universal. Hoy, el extremo opuesto de esa evolución lo representa el volante de un monoplaza de F1, con más de 25 botones que gestionan diferencial, mezcla de combustible, modos de motor y comunicaciones.
La historia del volante es, en esencia, la historia de la velocidad: nació en una carrera, se perfeccionó en la competición y hoy los coches autónomos amenazan con volverlo obsoleto. Del “cola de vaca” al carbono multifunción, 130 años de evolución condensados en el elemento con el que más horas convive un piloto. (RG).
