AMARB y el Instituto Renault celebran 5 años de colaboración, marcados por la transformación de vidas y la generación de oportunidades

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La colaboración se inició con la nueva sede, construida y donada por el Instituto Renault en noviembre de 2020, que impulsa la formación, la generación de ingresos y el fortalecimiento de la comunidad de Borda do Campo.

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En estos cinco años, se han impartido más de 150 cursos y más de 22.000 personas se han beneficiado.

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En noviembre de 2020, AMARB (Asociación de Vecinos y Amigos de Roseira y Borda do Campo) estrenó nueva sede, dando inicio a un nuevo capítulo en su historia. La sede, construida y donada por el Instituto Renault, marcó el comienzo de una etapa de fortalecimiento de las acciones de formación y generación de ingresos, creando oportunidades reales para cientos de residentes de la región de São José dos Pinhais.

ENFOCADO EN EL DESARROLLO

Con 235 m², el espacio fue diseñado para ofrecer un entorno digno y acogedor, centrado en el desarrollo de las personas. Las instalaciones incluyen una cocina industrial, una sala de informática y máquinas de coser, lo que permite impartir cursos de formación profesional y programas de capacitación que transforman la vida de quienes buscan nuevas oportunidades.

La decisión de inversión se basó en un análisis de los datos recopilados en el Mapa Social de Borda do Campo, un informe elaborado por el Instituto Renault en 2018 para mapear el liderazgo e identificar el nivel de desarrollo del territorio, sus necesidades, tendencias y oportunidades, en consonancia con las áreas prioritarias del Instituto: Inclusión y Seguridad.

HISTORIAS DE SUPERACIÓN Y DESARROLLO

Desde su inauguración, se han impartido más de 150 cursos y más de 22.000 personas se han beneficiado, consolidando a AMARB como un centro de transformación social y económica. Tan solo en 2024, 572 personas completaron programas de formación generadores de ingresos, muchas de ellas mujeres que ahora mantienen a sus familias con lo aprendido en las aulas de esta sede.

Los resultados son visibles tanto dentro como fuera de la asociación. Mujeres capacitadas en cursos de repostería, costura y artesanía ahora generan ingresos con sus propios negocios. Los jóvenes encuentran en los talleres de informática una puerta de entrada al mercado laboral.

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“En el Instituto Renault, creemos en el poder de la inclusión a través de la generación de ingresos y la educación, siempre escuchando a la comunidad y estableciendo alianzas que respondan a sus necesidades. En este sentido, es un orgullo ver la evolución de AMARB durante este período y ser testigo de las vidas transformadas por las oportunidades generadas”, declara Caique Ferreira, Vicepresidente del Instituto Renault.

El salón de eventos de la sede también se ha convertido en una fuente de ingresos, ya que la comunidad lo utiliza para fiestas y reuniones, lo que contribuye a mantener la institución activa y sostenible.

Al cumplir cinco años de funcionamiento en su nueva sede, AMARB celebra mucho más que una fecha: celebra la consolidación de un modelo de desarrollo comunitario que inspira y transforma.

“Cuando vi entrevistas con mujeres que contaban cómo sus vidas se habían transformado, pensé que algún día querría hacer lo mismo, pero que no sería posible. Hoy, gracias al Instituto Renault, puedo hacerlo por la comunidad a través de las acciones que llevamos a cabo en AMARB”, declara Maria Eunice de Oliveira, presidenta de AMARB.

Cada curso, cada sesión de capacitación y cada historia de superación personal representa el propósito del Instituto Renault: transformar vidas mediante la inclusión y el acceso al conocimiento.

“Participar en el proyecto me cambió la vida. Como estaba en casa cuidando a mi bebé, tomé un curso aquí y empecé a vender pan, galletas y otros productos que aprendí a elaborar en AMARB. Hoy obtengo ingresos de ello y puedo complementarlos para brindarle mejores condiciones a mi hijo. El contacto con las mujeres y la comunidad también aumentó enormemente mi autoestima, y me convertí en voluntaria, impartiendo algunos de los conocimientos que aprendí aquí”, afirma Regina Dias, estudiante de AMARB.

DE LA UNIDAD COMUNITARIA A LA FORTALEZA DE LA COLABORACIÓN

Fundada en 1985 por los vecinos de Roseira y Borda do Campo, la asociación nació del deseo de aunar esfuerzos para mejorar la calidad de vida en la región, invirtiendo en cultura, educación, salud y ocio. Con la llegada del Instituto Renault, esta vocación cobró estructura, planificación y conexiones que ampliaron el alcance de las iniciativas.

La colaboración se estableció con el compromiso de impulsar el desarrollo sostenible de las comunidades que rodean el Complejo Industrial Ayrton Senna. Más allá de la construcción y donación de una nueva sede, el Instituto Renault invirtió en la capacidad de AMARB para fortalecerse como organización. Se brindó formación en gestión y comunicación, apoyo legal y administrativo, e integración con una red de socios que ofrecen cursos centrados en la empleabilidad y el emprendimiento local.