Más novedades en los Citroën producido en Brasil

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Citroën C3 Aircross y Citroën C3 marcaron la década de 2010 con su estilo y tecnologías inéditas para la época; El Citroën C4 Cactus aúna la audacia y la audacia de la historia de la marca.

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El Citroën C3 Aircross llegó en 2010 como un SUV con espíritu aventurero, equipado con tecnología de vanguardia para la época y un diseño impactante que combinaba audacia e innovación. Fue el primer modelo en incorporar la nueva identidad de Citroën, lanzado en 2009.

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A principios de la década de 2010, Citroën incorporó a su estrategia de comunicación el concepto «Créative Technologie», que combinaba dualidades en un único concepto: fuerza y elegancia, volumen y fluidez, modernidad y confort, eficiencia y amplio espacio interior. Y fue combinando estas características con una inspiración todoterreno que se lanzó el Citroën C3 Aircross en agosto de 2010.

Desarrollado en el Mercosur, el auténtico SUV compacto premium fue hecho a medida para satisfacer las expectativas de los mercados de Brasil, Argentina y otros países latinoamericanos donde se vendió. Lanzado en tres versiones —GL, GLX y Exclusive—, venía equipado con un motor Flex 1.6 16V de 113 CV y una transmisión manual de cinco velocidades.

VISUAL IMPACTANTE

Con un estilo único y contemporáneo, el Citroën C3 Aircross transmitía libertad, robustez y personalidad en cada detalle, además de ser el primer vehículo fabricado en el actual Stellantis Automotive Hub en Porto Real (RJ) en incorporar la nueva identidad de Citroën, lanzada en 2009. Su identidad visual comenzaba en el llamativo frontal, con los exclusivos dobles chevrones cromados, la amplia entrada de aire y el capó elevado. Los faros prominentemente ubicados reforzaron el propósito SUV del vehículo.

Una de las principales características del Citroën C3 Aircross era el innovador parabrisas panorámico de tres piezas, posible gracias a los estrechos pilares A, que aumentaban significativamente la visibilidad periférica de los ocupantes. Un encuentro armonioso entre diseño y tecnología.

En el lateral, el look era aún más impactante con el escalón protector y la firma exclusiva “Aircross”, elementos que reforzaban la sensación de robustez y estilo off-road del modelo. Otra característica distintiva eran las barras de techo longitudinales de aluminio, que se extendían desde el parabrisas hasta la parte trasera.

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Es imposible hablar del Citroën C3 Aircross 2010 sin recordar una de sus características más destacadas: la rueda de repuesto trasera asimétrica. Con este modelo, la marca se adentró en el segmento de los SUV compactos. Muchos también recuerdan que nos atrevimos a lanzarlo en la ‘Expedición Citroën Aircross’, un viaje de aventura que recorrió más de ocho mil kilómetros por varios estados brasileños, destacando la versatilidad del Citroën Aircross y su espíritu aventurero, destaca Felipe Daemon, vicepresidente de la marca Citroën para Sudamérica.

CITROËN AIRCROSS AÚN MÁS AVENTURADOR

La segunda generación del Citroën Aircross llegó en diciembre de 2015 con una vocación aún más aventurera y evoluciones mecánicas orientadas a aumentar el confort y la economía. Para empezar, la línea se amplió y ahora cuenta con dos nuevas versiones Start y Live, ambas con un diseño más limpio, sin la rueda de repuesto visible en las configuraciones de entrada. La gama se complementó con las versiones Feel y Shine.

Aunque el Citroën Aircross tuvo siempre un aspecto que lo hizo muy reconocible, en su segunda generación recibió una nueva identidad, sin perder la esencia que lo hizo famoso desde su lanzamiento. El nuevo Chevron tiene una forma tridimensional que se extiende y se integra con los faros, dándole al frontal un aspecto más armonioso y continuo. Se conectaba a una parrilla cromada que recorría todo el ancho del parachoques, llegando hasta los faros en los extremos. También fue el primer modelo de la marca producido en Brasil con esta integración entre parrilla y conjunto óptico. Y por supuesto, su vocación SUV se mantuvo claramente presente, manteniéndose la posición de conducción elevada y la generosa distancia al suelo.

Los ocupantes del Citroën Aircross percibieron rápidamente la comodidad y la practicidad. El amplio espacio interior, la excepcional visibilidad, gracias a las generosas dimensiones del parabrisas y la posición de los asientos, la modularidad ejemplar (con los asientos traseros completamente plegables, manteniendo el piso plano) y la existencia de varios compartimentos portaobjetos hicieron que el viaje, ya fuera corto o largo, fuera extremadamente práctico y placentero. Felipe Daemon, vicepresidente de la marca Citroën para Sudamérica.

El nuevo frontal contribuyó a un perfil más alargado, gracias al diseño más prominente del parachoques. Las molduras actualizadas de los pasos de rueda, las nuevas llantas Tuco de 16″ y los nuevos gráficos laterales en las puertas —que estrenaron la nueva tipografía de Citroën— modernizaron aún más la imagen del Citroën Aircross. Complementan este conjunto las nuevas barras de techo, que aportan al diseño una sensación de ligereza sin comprometer la sensación de robustez y espíritu aventurero.

En la parte trasera, el ADN del Citroën Aircross se resalta aún más con nuevos parachoques que resaltan las luces antiniebla y de marcha atrás, así como la cámara de marcha atrás integrada. La rueda de repuesto permaneció fijada a la izquierda de la tapa del maletero, ahora con un nuevo acabado, pasando a ser un elemento de serie en todas las versiones. En las versiones Start y Live, la rueda de repuesto ahora está posicionada en la parte interna inferior del baúl.

La posición de conducción del Citroën Aircross ofrece una visibilidad panorámica excepcional gracias al innovador parabrisas panorámico dividido en tres partes. Técnicamente hablando, este diseño permitió que los montantes delanteros fueran más estrechos, reduciendo significativamente los puntos ciegos en la visión binocular. El resultado fue una vista frontal amplia y abierta, que ofrecía al conductor no solo un confort visual superior en los ángulos ¾ delanteros, sino también una ganancia significativa en seguridad.

El centro multimedia con pantalla táctil de 7 pulgadas del Citroën Aircross permitía al usuario controlar cómodamente todas las funciones de audio, navegación y conectividad. El salpicadero del Citroën Aircross ofrecía la función MirrorScreen, también conocida como «mirroring» o duplicación de pantalla, que permitía reproducir la interfaz del smartphone directamente en la pantalla del vehículo utilizando el propio plan de datos del cliente.

Los motores disponibles eran 1.5 y 1.6, además de las transmisiones manual y automática de cinco velocidades exclusivas de la segunda opción de motor, con cambios de marcha en la columna de dirección mediante las levas.

CITROËN C3: UN MODELO QUE MANTIENE SU ACTUALIDAD HASTA EL DÍA DE HOY

Uno de los modelos más significativos de Citroën, que sigue teniendo un papel fundamental en la historia de la marca en Brasil, fue el Citroën C3, el segundo vehículo a ser producido en el país, en abril de 2003, después del Citroën Xsara Picasso. Fabricado en el actual Stellantis Automotive Hub de Porto Real (RJ), el modelo, lanzado comercialmente en mayo de 2003, marcó un nuevo referente en el segmento de los compactos premium hace más de 20 años, combinando diseño innovador, tecnología y el confort característico de Citroën.

Presentado como concept Lumière en el Salón del Automóvil de París de 1998, el Citroën C3 fue creado por el Departamento de Estilo de Citroën en Francia, bajo la dirección de Donato Coco. El resultado es un coche con una personalidad vivaz e impactante, resaltada por el perfil arqueado de la carrocería, que define el techo curvado, equilibra las proporciones entre frontal y zaga y realza la altura, con líneas que sugieren robustez.

“La primera generación del Citroën C3 es recordada por sus líneas redondeadas y vista privilegiada del exterior debido a la gran superficie acristalada, a diferencia del parabrisas, creando una sensación de luminosidad y un ambiente claro y aireado a bordo”, comenta Felipe Daemon, vicepresidente de la marca Citroën para Sudamérica.

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Perfecta

El Citroën C3 llegó con dos niveles de equipamiento, GLX y Exclusive, y ofreció a los consumidores dos opciones de motorización alimentadas exclusivamente por gasolina: un motor 1.6, con hasta 110 CV de potencia y 15,4 kgfm de par, y un motor 1.4, que entregaba hasta 75 CV y 12,5 kgfm de par.

En los primeros años, todas las configuraciones venían equipadas con una transmisión manual de cinco velocidades. En 2011, el modelo comenzó a incorporar una transmisión automática de cuatro velocidades, ampliando las opciones de confort y comodidad para los conductores.

El Citroën C3 también fue el primer modelo de la marca en estar equipado con dirección asistida eléctrica. El sistema en cuestión ajusta automáticamente el nivel de asistencia en función de la velocidad, garantizando ligereza en las maniobras y firmeza a altas velocidades.

LA SEGUNDA GENERACIÓN DEL CITROËN C3

La segunda generación del Citroën C3, lanzada en agosto de 2012, se basó en la nueva plataforma PF1, con un conjunto mecánico completamente renovado, incluyendo motores, cajas de cambios, dirección, suspensiones, llantas y neumáticos.

En aquella época, el posicionamiento del vehículo en el mercado se basaba en un polígono: Estilo, Confort, Prestaciones, Equipamiento y Precio. Antes de llegar al mercado brasileño, el Citroën C3 sufrió adaptaciones específicas para atender las preferencias del público latinoamericano.

Disponible en versiones Origine, Tendance y Exclusive, la segunda generación del Citroën C3 recibió intervenciones estratégicas que alinearon su diseño y funcionalidad con las demandas regionales. Uno de los aspectos más llamativos, sin duda, fue la presencia del innovador parabrisas Zenith.

“Lo que más me impresionó del Citroën C3 de segunda generación fue el nuevo parabrisas Zenith, que transformó la experiencia a bordo al ampliar significativamente la percepción del entorno exterior. Esta característica proporcionó al conductor y al pasajero una experiencia sensorial única, similar a la sensación de estar en una burbuja de cristal”, recuerda Felipe Daemon, vicepresidente de la marca Citroën para Sudamérica. Gracias a un avanzado desarrollo técnico, su longitud se amplió de 990 mm a 1.350 mm, lo que dio como resultado un aumento sin precedentes de 80° en el ángulo de visión.

El frontal del modelo transmitía robustez a través de los anchos paragolpes y la pronunciada parrilla delantera, donde destacaba —en mayor proporción— el nuevo chevrón de Citroën. La capucha de líneas llamativas y pliegues definidos refuerza esta imponente identidad visual. Las generosas entradas de aire y los faros en forma de bumerán siguen los códigos de estilo de la marca en aquella época, mientras que las luces diurnas de LED situadas debajo de los faros añaden un toque de sofisticación típico de los segmentos superiores. Desarrollado íntegramente en Brasil, el parachoques recibió pliegues pronunciados para realzar el reflejo de la luz bajo el brillo característico del país.

En el interior, el cuadro de instrumentos refuerza el ambiente deportivo, destacando por sus cinco salidas de aire redondeadas y el volante de cómodo agarre con insertos cromados.

NUEVOS ELEMENTOS EN EL INTERIOR

El interior del modelo también ofrecía a los ocupantes varios compartimentos portaobjetos y conexiones como tomas de 12V, entrada USB y conector Jack. El sistema de audio con reproductor de CD y radio MP3 garantizaba una calidad de sonido superior e incluía prestaciones modernas para la época, como lectura de archivos y conexión Bluetooth® con manos libres.

La segunda generación del Citroën C3 ofrecía dos opciones de motorización, ambas alineadas con la propuesta de eficiencia y prestaciones. El primero, el motor 1.5i Flex de 93 hp, fue desarrollado y producido en Brasil con foco en la optimización energética, garantizando mejor desempeño, menor consumo de combustible y reducción de emisiones ese año.

La segunda opción fue el motor 1.6, que entregaba hasta 122 CV e incorporaba la moderna tecnología Flex Start, responsable de eliminar el tanque auxiliar de gasolina (“tanquinho”) del compartimiento del motor, facilitando los arranques en frío y proporcionando mayor practicidad para el conductor.

El modelo ofrecía dos opciones de caja de cambios, adaptadas a diferentes preferencias de conducción. La primera fue la caja de cambios manual de cinco velocidades, ideal para quienes buscan un control total y una experiencia de conducción más atractiva. La segunda opción era una transmisión automática, que permitía cambios manuales de marcha mediante levas ubicadas en la columna de dirección, proporcionando una experiencia de conducción más dinámica y deportiva.

CITROËN C4 CACTUS: UN MODELO QUE ROMPIÓ PARADIGMAS

Producida en el actual Stellantis Automotive Hub en Porto Real (RJ), la segunda generación del C4 Cactus llegó al mercado en el segundo semestre de 2018. Desarrollado sobre la plataforma PF1, el vehículo incorporó una serie de innovaciones estéticas y funcionales, alineadas con las tendencias globales del grupo automotriz.

El Citroën C4 Cactus refuerza la apuesta de la marca por la innovación y un diseño impactante. Exportado posteriormente a varios mercados internacionales, el modelo se consolidó como símbolo de la audacia creativa de Citroën. Uno de los aspectos más destacados del look era el Chevron cromado tridimensional, que aportaba al conjunto sofisticación y modernidad, extendiéndose armoniosamente por la parrilla hasta los extremos. Ese año, el eslogan de la marca fue “Inspirado por ti”, lo que reflejaba su deseo de acercarse y satisfacer las expectativas y necesidades de sus clientes. El Citroën C4 Cactus aportó un diseño auténtico, confort, tecnología y soluciones diseñadas para este público, destaca Felipe Daemon, vicepresidente de Citroën para Sudamérica.

NUEVOS ELEMENTOS EN EL CITROËN C4

El Citroën C4 Cactus incorpora protecciones en los marcos de los pasos de rueda y en la parte inferior de la carrocería, reforzando su robustez. Uno de los elementos más distintivos fue el Airbump®, una especie de “bolsillo” aplicado a los laterales y parachoques, diseñado para absorber pequeños impactos y preservar la integridad de la carrocería en el uso diario.

Como el objetivo era buscar la exclusividad, el interior del Citroën C4 Cactus cumplió con creces. Con una disposición exclusiva para el mercado latinoamericano, el SUV destacó por sus formas modernas y orgánicas, sin renunciar a la personalidad marcada que siempre ha permeado el estilo de la marca.

El panel digital refuerza el carácter tecnológico del modelo, con un acabado negro brillante en el centro multimedia. El ambiente interior se enriqueció aún más con la elección de materiales diferentes y acogedores con armonía entre colores y texturas. Todas las versiones del Citroën C4 Cactus estaban equipadas con CITROËN CONNECT RADIO, el centro multimedia de 7 pulgadas con sistema de audio integrado y conectividad Bluetooth.

El Citroën C4 Cactus ofrecía dos opciones de motor, diseñadas para adaptarse a diferentes perfiles de conducción. El primero, un motor 1.6 atmosférico de 118 CV, disponible con cambio manual o automático. La versión equipada con el motor 1.6 turbo entregaba hasta 173 CV de potencia, asociado a una transmisión automática de seis velocidades. Se consideró un referente en potencia, elasticidad y eficiencia. Esta configuración venía con controles electrónicos de estabilidad (ESP) y de tracción (ASR), así como frenos ABS con distribución electrónica de la fuerza de frenado (REF).